Academia de la Historia de Cuba en el Exilio:investiduras

2 03 2017

acade

 

 

Enviado por Israel Abreu

Invito a todos mis contactos de New Jersey-New York a que nos acompañen el sabado 4 de marzo a las 5 PM a la investidura de tres destacados intelectuales cubanos. Vean convocatoria..

==CONVOCATORIA AL ACTO DE INVESTIDURA DE 3 NUEVOS MIEMBROS

Academia de la Historia de Cuba en el Exilio, Corp.

CONVOCATORIA E INVITACIÓN

La Junta Directiva de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio convoca por este medio a todos sus

miembros e invita a representantes de otras organizaciones del exilio cubano y al público en general al Acto de

Investidura de nuevos académicos a celebrarse el sábado 4 de marzo a las 5:00 PM en el local de la Unión de

Expresos Políticos Cubanos, cito en 508 – 43rd Street, Union City, NJ 07087. Serán investidos ese día la Dra.

Liliana Soto-Fernández, la Lic. Yesenia Fernández Selier, y el Lic. Iván M. Acosta Fernández. El

Vicepresidente de la Academia, el Sr. Luis Israel Abreu, oficiará como Maestro de Ceremonias. El Discurso de

Respuesta estará a cargo del Dr. Eduardo Lolo, Presidente de la institución. El acto se regirá por el siguiente

PROGRAMA

1- Himnos Nacionales de los Estados Unidos y de la República de Cuba.

2- Bienvenida a los presentes por parte del Sr. Israel Abreu, Vicepresidente de la corporación, quien también presentará a los nuevos académicos.

3- Lectura del Discurso de Investidura de la Dra. Liliana Soto-Fernández, titulado “Los monstruos sí existen.”

4- Lectura del Discurso de Investidura de la Lic. Yesenia Fernández Selier, titulado “Las exclusiones históricas de los afrocubanos.”

5- Lectura del Discurso de Investidura del Lic. Iván M. Acosta Fernández, titulado “Entonces sí que otro gallo cantaría.”

6- Lectura del Discurso de Respuesta del Dr. Eduardo Lolo, titulado “La cultura del exilio cubano y la nostalgia de pasado mañana.”

7- Entrega de los correspondientes diplomas a los nuevos académicos

Junta Directiva
Academia de la Historia de Cuba en el Exilio, Corp.

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Portada en Ivoox Magazine: La segunda república y la guerra civil pensadas desde el presente

15 11 2016

Queridos amigos y amigas: Ivoox Magazine ha colocado en su portada de esta semana el audio que hicimos en Yecla (Murcia), el 14 de octubre de 2016, del acto organizado por la asociación juvenil Sinergia cuyo título fue “La segunda república y la guerra civil pensadas desde el presente”.

En primer lugar agradezco al colectivo Sinergia el esfuerzo que hizo para realizar la charla, así como  el magnífico espíritu de convivencia y hermandad que hubo en los dos días que estuve en Yecla y, particularmente en el acto, donde se debatió desde la libertad de expresión, el respeto mutuo y el afán de establecer la verdad, hasta donde ello es posible. La intervención oral se fundamentó en mi libro “Investigación sobre la segunda república española, 1931-1936” y en el estudio colgado en mi página “La guerra civil explicada a los jóvenes ochenta años después“.

Es el momento de animar de nuevo a su lectura. El espíritu de esfuerzo y servicio desinteresado nos impulsa a hacer cada vez mejor nuestras actividades, en lo que ha de ser un espíritu de superación permanente, para crear una sociedad libre y un individuo de virtud.
Félix Rodrigo Mora
Noviembre 2016





Desde Bayamo, Cuba: Notas sobre Francisco Vicente Aguilera

22 10 2016

Boletín Acento, Bayamo M.N. Segunda Época | Mes OCTUBRE/2016 | Año 2 | No. 19

indice
El regreso de Aguilera: del Calvario al Mausoleo

Isolda Martínez Carbonell

Los restos de Aguilera

(Por telégrafo)

A Francisco V. Aguilera

Rafael María Mendive

El homenaje de Santiago de Cuba a Francisco Vicente Aguilera

Dra. Aida Liliana Morales Tejeda

…………………………………………..
El regreso de Aguilera: del Calvario al Mausoleo

Isolda Martínez Carbonell

La muerte de Francisco Vicente Aguilera y Tamayo en New York, el 22 de febrero de 1877, fue un hecho que conmovió el corazón de los que conocieron su bondad, sencillez y profunda vocación independentista. Se desempeñaba como vicepresidente de la República en Armas cuando en 1871 Carlos Manuel de Céspedes lo designó para que partiera hacia la emigración a unir los diferentes centros revolucionarios y hacer llegar expediciones que abastecieran de logística a las tropas del Ejército Libertador. En medio de la labor un cáncer atacó su garganta, hasta que lo llevó a la tumba. El cadáver fue tendido en el Salón del Gobernador del ayuntamiento de New York, en capilla ardiente. Presidió la fachada del edificio la bandera de los Estados Unidos, el pabellón de la ciudad de New York y la enseña de Cuba Libre, a media asta, en señal de profundo duelo.
Instaurada la República en Cuba, el alcalde de Bayamo, Manuel Plana Rodríguez del Rey, se dirigió al presidente de la nación, el 18 de octubre de 1909, en nombre del pueblo bayamés, para, “pediros nos concedáis gloria de que reposen aquí las cenizas del inmaculado bayamés Francisco Vicente Aguilera, cuyos venerados restos cubren hoy tierra extranjera”.
Una ley dictada el 28 de febrero de 1910 ordenaba el traslado de los restos de Aguilera de Nueva York a Bayamo. La entrega de estos se efectuó el 28 de septiembre de 1910 en el salón de sesiones de la Casa Capitular en Nueva York, por parte del alcalde de esta ciudad a una comisión nombrada por el ejecutivo de la nación cubana.
El 10 de octubre de 1910 se cumplió la aspiración de los bayameses: arribaron los restos del patriota a la ciudad que lo vio nacer. Durante el trayecto varios ayuntamientos le rindieron tributo, cubriendo la urna de coronas. Los restos llegaron a Bayamo en un tren especial que hizo el viaje directo desde La Habana. Vinieron acompañados por el bayamés Miguel del Risco Álvarez y una representación de alto nivel. Fueron llevados a la Casa Capitular y el pueblo le rindió honores. Las reliquias fueron depositadas, ese mismo día, en el cementerio de San Juan, en el panteón de la familia Aguilera y entregadas al alcalde municipal, Manuel Plana.
El 10 de octubre de 1940, los bayameses despertaron ansiosos. Se conmemoraba el aniversario 72 del inicio de las luchas por la independencia, hecho en el que Francisco Vicente Aguilera había sido el principal organizador. Parecía que el homenaje al patriota, en esta justa fecha, coincidiría con una indigna y desacreditadora acción para el pueblo bayamés, pues sus familiares exigían el traslado de los restos de Aguilera para el cementerio Santa Ifigenia de Santiago de Cuba.
Existía tensión y disgusto en el pueblo. Se habían creado las condiciones para ejecutar el traslado. Al llegar a la tumba, la comisión encontró los ladrillos removidos y una sorpresa excepcional: habían desaparecido los restos de Aguilera. A partir de esos momentos varios periódicos del país comenzaron a especular acerca del hecho, manifestaban que en horas de la madrugada de ese día personas desconocidas profanaron la tumba del patriota y secuestraron sus restos. Se buscaban a los autores quienes recibirían todo el peso de la ley.
El periodista bayamés Manuel R. del Risco Álvarez, quien tuvo el honor de trasladar los restos de Aguilera desde La Habana hasta Bayamo, estuvo vinculado a la sustracción. Justificó su proceder argumentando que: “aquello no fue un secuestro, sino un rescate. Nosotros lo que hicimos fue rescatar los restos de Aguilera de la abandonada tumba en que estaban, con el propósito de que no se los llevaran de Bayamo y los trasladaran para un lugar donde estuvieran mejor cuidados”. Aseguró que lo acompañaron dos personas: Emilio Garcés, también periodista e incansable luchador a favor del bienestar de Bayamo y un jamaicano que trabajaba como portero en el hospital General Milanés al que todos conocían por Charles. Este había sido escogido por su discreción y fortaleza física. El relato que realizó del Risco recoge que:
En la noche del 9 había llovido mucho y, aunque no fue tarea fácil, la humedad nos ayudó a remover los ladrillos, que sacamos uno a uno, con mucho cuidado, para no causar destrozos, utilizando solamente un puñal muy bueno que me habían prestado.
La caja que contenía los restos de Aguilera era de bronce y pesaba bastante. Casi amaneciendo llegamos a la casa de Emilio y colocamos el féretro debajo de la cama de su mamá, Julia. Aunque los restos de Aguilera estaban protegidos por láminas de plomo, el agua se había filtrado, durante muchos años, por el estado ruinoso de la tumba, y todo adentro estaba muy deteriorado. Luego, ese mismo día, cuando accedimos a devolver los restos, buscamos a un hojalatero de apellido García, ya fallecido, que hizo una caja interior, debidamente soldada, remozándose el féretro.
Después de materializado el rescate se dieron cuenta que habían dejado una huella. A Emilio se le había quedado su sombrero, con unos papeles dentro de la badana en el cementerio. Ante esa situación, decidieron decir lo que habían hecho al comandante Felipe Elías Thumas, presidente del Centro de Veteranos. Este convocó a todas las instituciones para una reunión urgente en el cuartel de la Guardia Rural, Carlos Manuel de Céspedes e informó que los restos de Aguilera estaban en poder de los bayameses y estos no permitirían que se los llevara. El Centro de Veteranos, el Comité Pro Reconstrucción de Bayamo y el Círculo de la Prensa respaldaban esa actitud.
A continuación Emilio narró cómo habían ocurrido los hechos y terminó diciendo: “Es un ultraje para Bayamo que se lleven de aquí los restos de Aguilera y antes tendrán que matarnos para lograr eso”.
Las gestiones para construir el mausoleo concluyeron en 1958 cuando desempeñaba la función de alcalde de Bayamo, Blas Elías Thumas. La erección de un mausoleo, a la memoria del insigne bayamés Francisco Vicente Aguilera y otros héroes de la Guerra del 68, y que llevaría por nombre Retablo de los Héroes. Se planificó su emplazamiento en el lugar donde existió el antiguo cementerio de San Juan, a un costo de 32 000 pesos, según proyecto de Sergio López Mesa. El propósito quedaba claro: rendirle tributo a los forjadores de la nación cubana, pero además, contribuir al embellecimiento de la cuidad de Bayamo.

El Retablo de los Héroes se encuentra ubicado en la calle José Martí, entre Amado Estévez y Augusto Márquez y es el máximo exponente del conjunto escultórico que existe en la Plaza San Juan formado, además, por el pórtico del cementerio de San Juan, primero al aire libre inaugurado en Cuba, el mausoleo a José Joaquín Palma y la tarja que señala el lugar donde nació Manuel del Socorro Rodríguez. Los restos de Aguilera descansan en la base del monumento con la intención de que su presencia perdure en el recuerdo de todas las generaciones de cubanos y extranjeros que allí lleguen.

Los restos de Aguilera

(Por telégrafo)

Bayamo, Octubre 10. ─Secretario Estado. ─Habana. ─Acaba de efectuarse ante manifestación aquí nunca vista entierro restos de Aguilera. Complázcome manifestarle acto revistió imponente solemnidad, saliendo cortejo fúnebre sin interrumpirse manifestación en medio lluvia. Comisión ha rendido encargo altamente satisfecha agradecida gobierno honor dispensado. Después de colocarse lápida en el lugar fue fusilado Pío Rosado y otros 1880. Más tarde colocada lápida casa donde nació Carlos M. Céspedes, pronunciando yo elogio. Todos actos asistieron provincias, locales, veteranos de guerras y elemento pueblo. Levantada acta entrega restos firmándola comisión y Alcalde, y testigos Gobernador, generales Rabí, Estrada, Capote y Fernández Castro. Embarcamos mañana vía San Luis, tren especial, a las 6, ─ALEMAN.

Tomado de: Periódico La Discusión, La Habana, 10 de octubre de 1910.

A Francisco V. Aguilera

Rafael María Mendive

En el primer aniversario de su muerte

Trocado en Cruz por mano fementida
La espada con que al pueblo defendiste
Del Gólgota en la cumbre al mundo diste
Como Jesús tu adiós de despedida.

Un sueño fue la tierra prometida
Y el sol de libertad antorcha triste,
A cuya luz nublado siempre viste
El ideal más bello de tu vida…

Oh mártir del deber! Oh imagen bella!
De la sagrada flor con cuya aroma
Marca el martirio su profunda huella!

Si de la Patria el templo se desploma,
Sobre sus ruinas se alzará su estrella;
La estrella de los mártires de Roma.

Rafael M. Mendive
New York, 22 de Febrero de 1878

Tomado de: Periódico La Discusión, La Habana, 5 de octubre de 1910.

El homenaje de Santiago de Cuba a Francisco Vicente Aguilera

Dra. Aida Liliana Morales Tejeda

Como coordenada de modernidad, la ciudad de Santiago de Cuba, en los primeros decenios del siglo XX, vio convulsionar su trama histórica con el emplazamiento en sus más importantes espacios públicos de significativos conjuntos escultóricos dedicados a inmortalizar las más destacadas personalidades y héroes de nuestra epopeya libertaria. En este concierto de construcciones conmemorativas la obra dedicada a Francisco Vicente Aguilera no resultó aislada.
Los conjuntos monumentales se convirtieron en elementos pregnantes de los entornos correspondientes por su escala monumental, riqueza volumétrica y la ampulosidad en los detalles simbólico-expresivos empleados. Se caracterizan por estar estructurados en tres partes: basamento, pedestal y escultura. El primero podía presentar diferentes formas geométricas; escalonado, simple o estar elaborados de otros materiales y generalmente incorporaba algunos elementos decorativos: guirnaldas, coronas de laurel y también servían de base donde se insertaban las alegorías de la patria o de la república.
En cuanto a las tendencias predominantes es evidentemente la clásica, bien inspirada en el paganismo greco-romano, bien en su forma renacentista, ya en la forma que afectó el neo-clasicismo, la que de manera más ostensible puede señalarse; producto lógico y natural de la fase académica de estudio local de la escultura.
El monumento se encuentra en el centro del parque Aguilera, orientada su cara frontal hacia el oeste, su inserción en este espacio urbano guarda proporción con la visual alargada de la plaza. El escultor Umberto Dibianco no se apartó de los cánones impuestos por la tradición grecolatina, lo estructuró a partir de una composición clásica triangular compuesta en cuatro partes, sobre una base cuadrada, donde los elementos escultóricos y arquitectónicos observan gran simetría. En su frente y centro aparece la figura sedente de la patria, cuyo manto con un exquisito trabajo escultórico de líneas onduladas, suaviza su estatismo. La imagen femenina de rostro clásico es portadora de un haz de varillas y un pergamino que recoge en su regazo. De sus pies parten orlas de bronce que constituyen la decoración principal de las caras laterales y, a su vez, el vínculo con la parte posterior donde se encuentra inscripto el escudo patrio en bronce. A partir de este cuerpo central se alza un robusto pedestal formado por un paralelepípedo y cuatro columnas, rematado por una cornisa moldurada. Con 3.00 m de alto la estatua de Francisco Vicente Aguilera domina este espacio urbano. En una tradicional pose oratoria, la mano izquierda en el pecho, la derecha levantada en acción discursiva y la pierna izquierda adelantada, detenta un movimiento contenido de majestuosidad. Toda ella revela un exquisito tratamiento de detalles tanto del vestuario como el rostro del representado con sus luengas barbas de anciano venerable.

La inauguración

El acto de inauguración, fue preparado con toda solemnidad y revistió carácter de fiesta pública. Los rotativos locales divulgaron el programa de actividades a celebrar por tan emotivo acontecimiento.
Como se puede apreciar, esta inauguración generó un movimiento de efervescencia patriótica en el cual se involucraban a todos los sectores de la sociedad santiaguera al invitar a las autoridades civiles y militares de la provincia y el municipio, los veteranos, las bandas de música del ejército y del municipio, y se hacia un llamado a la participación masiva de la población y las escuelas en todos los niveles de enseñanza.
Con asistencia de una nutrida representación del pueblo santiaguero se efectuó el acto de inauguración el 24 de febrero de 1913. A las 8:00a.m se inició la ceremonia cuando Antonio Aguilera Kindelán, hijo del patriota, descorrió el velo del conjunto monumental. Fueron pronunciados discursos por el alcalde municipal Ambrosio Grillo y el doctor Antonio Zambrana, y se dejaron escuchar los himnos Nacional e Invasor y se concluyó con las notas de La bayamesa.
La historia siguió su curso, los nuevos proyectos de remodelación de la plaza en las décadas del los cuarenta y sesenta transformaron este escenario urbano, al elevar su nivel de piso en la parte oeste con lo cual se perdió en las visuales generales hacia el parque y en perspectiva, por lo que el monumento no se hacía perceptible para el transeúnte. En 1995, un nuevo proyecto de intervención devolvería al parque a su estructura primigenia, es en ese momento que muchos santiagueros «descubren» la estatua del patriota.
Sirvan estas líneas de agradecimiento a los que nos antecedieron en la noble tarea de rememorar el pasado por medio de las obras de arte.

Boletín Acento . Oficina del Historiador
Bayamo M.N., Cuba. 2016
Estos textos pueden ser reproducidos libremente (siempre que sea con fines no comerciales) y se cite la fuente.





12 de octubre, la indecente celebración colonialista de dos genocidios

12 10 2016

Como cada año, y van ya demasiados, aunque sea con distinto nombre (Fiesta Nacional, Día de la Hispanidad o Día de la raza: ¡ole, tus cojones, con perdón!) el 12 de octubre, coincidiendo con ese aciago día pero de 1492, en que el genocida denominado Cristóbal Colón invadía la isla Guananí, en las Bahamas, el régimen monárquico y colonial español celebra esta efemérides como si de una orgullosa gesta se tratase en vez del mayor holocausto de la historia humana que la misma supuso, régimen que por lo tanto incurre años tras año en verdadera apología del terrorismo, con la connivencia del poder judicial, tanto estatal como internacional, que deberían velar por el respeto a la memoria de las víctimas.

“Los indios de América sumaban no menos de setenta millones y quizás más, cuando los extranjeros aparecieron en el horizonte. Un siglo y medio después se habían reducido en total a sólo tres millones y medio…” (Moreno, N. y Novak, G. Feudalismo y Capitalismo en la Colonización de América, Buenos Aires, 1972, Ediciones Avanzadas). Primero, fueron derrotados por la desproporción de recursos bélicos (colonizadores fuertemente armados), la sorpresa y la confusión. Luego, fueron privados de su cultura y creencias, sometidos al trabajo esclavo y, finalmente, las enfermedades importadas por los invasores encontraron a sus organismos sin anticuerpos para resistir los virus y bacterias.

Así, la viruela, tétanos, sífilis, tifus, lepra, entre otras, produjeron estragos. “Los indios morían como moscas; sus organismos no oponían defensas ante las enfermedades nuevas. Y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles. El antropólogo brasileño Darcy Ribeiro estima que más de la mitad de la población aborigen de América (…) murió contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos”.

La casi extinción de la población nativa generó otro genocidio, al propiciar el execrable comercio de seres humanos, arrancando millones de africanos de nuestra tierra ancestral para llevarlos a nuestro querido continente americano como mano de obra esclava.

Sólo entre 1680 y 1688, la Real Compañía Africana embarcó setenta mil negros, de los cuales sólo llegaron a las costas americanas unos 46 mil. En Haití, arriaban un promedio de treinta mil esclavos por año. En 1789, la población de la mitad francesa de la isla Española era de cuarenta mil blancos y 450 mil negros.

La reconstrucción de los datos disponibles permite determinar que, en no menos de un siglo, se importaron unos diez millones de nativos africanos. Según fuentes inglesas, esa estimación se duplica.

Si se toma en cuenta que gran cantidad de africanos morían antes de pisar tierra americana, víctimas de las cacerías, en el traslado hacia los barcos, en las tortuosas travesías hacinados en las bodegas o en el desembarco, la cifra de seres arrancados violentamente de Africa puede elevarse a cincuenta millones desde que comenzó este sucio comercio hasta mediados del siglo diecinueve, provocando el arrasamiento de regiones, aldeas y etnias enteras.

El censo de 1790 de Estados Unidos indicabá que los esclavos sumaban 697 mil individuos. En 1861, esa cifra se elevó a más de cuatro millones.

En las islas de Cuba, Española y Puerto Rico, en sólo dos o tres años, se despojó a los nativos de todo el oro producido en casi un milenio (Pierre Chaund. Seville et l ́Atlantique, Paris, 1959).

Agotada rápidamente esa fase del saqueo, se pasó a la búsqueda desenfrenada de los yacimientos, derribando todo obstáculo que se interpusiera en su camino.

“En menos de una década, los españoles exploraron casi todas las islas del Caribe, especialmente Cuba, Jamaica, Puerto Rico y La Española. En 1513, Balboa avistó el Pacífico. Durante la década de 1520-30, se inició la conquista de México y Centroamérica. Y en la próxima la de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile” (Luis Vitale. Historia Social Comparada de los pueblos de América Latina, Tomo I. Atelí, Punta Arenas, 1998).

En cambio hacia su interior tanto España como Portugal carecieron de una burguesía industrial, razón por la cual el flujo masivo de riquezas consolidó a la monarquía limitando el futuro de la fugaz prosperidad. En el caso de España aun reina la monarquía borbónica.

La conquista de América se ejecutó a través de la apabullante superioridad tecnológica y militar europea. Pero esta brutal dominación se complementó con la sutil participación del Vaticano. En Canarias dicha institución llegó a emitir una bula, Tue devotionis sinceritas, del papa Clemente VI, mediante la que, sorprendentemente, autorizaba la conquistas del archipiélago Canario. Su actuación, durante la conquista de América, no fue muy distinta del rol cumplido en épocas más recientes, cuando cooperó con regímenes siniestros como los representados por Hitler, Mussolini, Franco o Videla.

Este nuevo aniversario del colonialismo en América encontrará, salvo honrosas excepciones, a los gobernantes de los países sometidos nuevamente como los promotores de las celebraciones, no es casualidad, pues, de acuerdoo con Bernardo Veksler, ellos son los que abren las puertas a la colonización, entregan las riquezas al invasor, someten al pueblo trabajador a cada vez mayores sufrimientos y explotación, generan aumento de la mortalidad infantil así como de las personas mayores y, en general, disminución del promedio de vida de los más pobres, eliminando todo rastro de justicia social.

Lo mismo ocurre en Canarias, colonia española desde el año 1495, aún sin descolonizar: el presidente del gobierno títere de Madrid en Canarias, Fernando Clavijo, popularmente conocido como “El genuflexo”, por su forma de besar la mano al monarca español, ya ha confirmado su vergonzosa asistencia a la metrópoli para celebrar el vil acontecimiento.

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario

Zona de los archivos adjuntos





Combate por la verdad y antifascismo: el caso de Al Ándalus

8 10 2016

Por Félix Rodrigo Mora
 

 

Me han publicado en “Ángulo Muerto” el artículo “Sobre el Estado islámico de al Ándalus”, una modesta aportación al esclarecimiento de lo que fue la conquista violenta, dominación totalitaria y obrar genocida del Estado del islam sobre una parte de la península Ibérica (en particular sobre Andalucía) a partir del año 711, una de las fechas más trágicas de nuestra historia.

Mi meta es doble. Por un lado hacer que triunfe la verdad, como verdad posible y finita, en esta cuestión, igual que he trabajado porque prevalezca la verdad en otros decisivos acontecimientos de nuestra historia, la revolución emancipadora de la Alta Edad Media, el carlismo, la revolución liberal, la II república, la guerra civil, la Transición del franquismo al parlamentarismo y algunos más. Únicamente pretendo que se ponga fin a la emisión impune, multi-subsidiada y a tumba abierta, de falsedades y patrañas sin base documental, embellecedoras y exaltadoras, del Estado islámico andalusí, en lo esencial similar al actual Estado islámico de Irak y Siria.

Esas falsificaciones tienen dos fuentes principales. Una es los autores nazis, fascistas y franquistas, que consideran al islam como generador de un orden político próximo a sus planteamientos y realizaciones. La otra está en los autores de la izquierda (en general, pagados por la monarquías teofascistas musulmanas, sobre todo la de Arabia), que repiten los argumentos pro-islámicos de los nazis y los historiadores a sueldo de Franco. Frente a ambos mi meta es, sencillamente, que se dé una oportunidad a la verdad.

Por suerte, los tiempos del dominio de las mentiras más desvergonzadas en esta materia están siendo rápidamente superados. Además de los autores que cito en el artículo, que refutan a los publicistas fascistas-izquierdistas, hay otros muchos que casi cada día voy conociendo y leyendo. En particular, me cautiva la versión renovada y más verdadera que se está ofreciendo del héroe de la resistencia popular al Estado islámico de al Ándalus, Omar Ibn Afsun (880-928), el gran combatiente andaluz por la libertad y contra el genocidio teocrático de nuestra Alta Edad Media, hasta ahora atrozmente calumniado. Se está haciendo en libros de historiadores y escritores como Virgilio Martínez, Eduardo Manzano, Rafael Sánchez, Francisco Ortiz, etc. En sólo unos pocos años habremos alcanzado un éxito enorme e irreversible en esta cuestión.

Sobre la figura épica y trágica de Omar Ibn Afsun, héroe de Andalucía, escribiré un texto de síntesis a medio plazo.

Todo ello es acción, resistencia y lucha antifascista. Porque la exaltación de al Ándalus es una de las vías para alcanzar la islamización de Europa, que fue meta de Adolfo Hitler. Hoy, sus herederos y continuadores, en especial Ángela Merkel, está haciendo de la imposición del islam como religión oficial, religión de Estado, de la Unión Europea, la vía principal hacia la fascistización de las sociedades europeas. Igual que el Estado visigodo trajo al islam en el año 711 para defenderse de la revolución popular altomedieval en ascenso en Iberia,; e igual que Franco ganó la guerra civil y realizó una gran matanza gracias sobre todo al islam norteafricano; e igual que Hitler se propuso hacer que Alemania se convirtiera al Islam, ahora el gran capital europeo y la UE trabajan activamente para culminar el proceso de islamización/fascistización del Occidente de Europa.

Frustrar esa operación es parte decisiva de la acción revolucionaria en la hora presente.





Desde Bayamo, Cuba: Notas sobre Tomás Estrada Palma

21 07 2016
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Don Tomás Estrada Palma. Foto: latinamericanstudies.org

Boletin Acento, Bayamo M.N.Segunda Época | Mes JULIO/2016 | Año 2 | No. 16

Tomás Estrada Palma. ¿Otra vertiente de pensamiento en el clan familiar de Bayamo?

Por Idelmis Mari Aguilera

El independentismo cubano de la segunda mitad del siglo XIX no fue un bloque monolítico despojado de contradicciones; aunque aunados por un objetivo colosal: el logro de la independencia nacional y la abolición de la esclavitud, no todos los que participaron del empeño emancipador coincidieron en las vías y métodos para conseguirlos, lo cual se corresponde con el grado de desarrollo ideológico alcanzado por las figuras que participaron en la lucha, expresión de la evolución regional de la Isla y la heterogeneidad de las fuerzas sociales y económicas participantes en su conjunto y al interior de los diversos sectores poblacionales.
Para la década de los años 60 del siglo XIX, en Bayamo el sentimiento de patria local transitaba hacia formas superiores de diferenciación y asunción de su yo como elemento identitario, no solo en el contexto insular, forma primaria de manifestación, también como elemento diferenciador con el español peninsular; de ahí que, movidos por factores condicionantes de orden económico, político, social, ideológicos, culturales en su más amplia expresión, los terratenientes criollos bayameses decidieran iniciar el movimiento de ruptura con España única solución para el desarrollo del modelo económico social al cual aspiraban.
La existencia de un clima revolucionario y separatista en la jurisdicción, expresión manifiesta del espíritu díscolo, pleitista y rebelde de que hacían gala los bayameses desde el siglo XVI, encauzado por el patriciado local se extendía entre el heterogéneo conglomerado social y participan los diversos estamentos y clases sociales.
En este contexto nace y se desarrolla Tomás Estrada Palma, miembro de la oligarquía bayamesa de antiguo linaje, hijo único del matrimonio de Andrés María Estrada Oduardo y Candelaria (Yaya) Palma Tamayo, descendiente de Rodrigo Tamayo y de la hija del cacique de Bayamo. Hacia 1867 la familia es propietaria de alrededor de 20 fincas en la jurisdicción de Bayamo y Manzanillo1, posee además una hacienda ganadera y de cultivo en el cuartón el Guamo y otra en Yara; casas en la ciudad de Bayamo 2, para esta fecha es teniente pedáneo del cuartón El Guamo y maestro de escuela en la administración colonial.
Se relacionó con coterráneos que figuran de forma prominente en los preparativos del movimiento independentista pero no estuvo Estrada Palma entre los iniciadores del movimiento revolucionario en Bayamo, ni entre los bayameses que desde la década del 50 desafiaban al régimen colonial español desde la esa ciudad.
Pánfilo Camacho en un estudio biográfico publicado en 1838 sostiene que:
“Estrada Palma aunque no figura en el primer plano de la conspiración ha aceptado la misma como necesaria y le presta el calor que irradia, su personalidad de maestro de escuela”3, pero los estudios realizados hasta la fecha no permiten ofrecer una valoración del pensamiento político – revolucionario sustentado por el bayamés antes de octubre de 1868 ni conducen a precisar en qué medida la idea de la independencia y la revolución separatista están presentes en sus concepciones aunque no sea miembro activo de los planes revolucionarios.
Si se asume la hipótesis de que Estrada Palma estaba permeado de las ideas independentistas y abolicionistas, debatidas en la región y en el ambiente familiar de los Palma, su actitud ante el levantamiento del 10 de octubre de 1868 lo coloca al lado de quienes consideraban prematuro el movimiento insurreccional para conseguir la independencia de España.
El levantamiento de Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua sorprendió a muchos, incluso de los comprometidos con la insurrección en espera de la fecha acordada. Inicialmente se muestran contrarios a la actitud asumida por Céspedes al adelantar el alzamiento y dirigir un movimiento que hasta la fecha había estado en manos de Francisco Vicente Aguilera, aunque no se oponen a la insurrección en sí.
Se apresura el gobierno colonial en la jurisdicción a buscar un acuerdo conducente a la deposición de las armas bajo la promesa de embarcar a Céspedes para el extranjero: Tomás Estrada Palma, Rodrigo Mercochini y Ramón Céspedes Fornaris serán los comisionados para trasmitir la propuesta a los manzanilleros.
En encuentro de los comisionados con Francisco Maceo Osorio, Donato del Mármol y Pedro Figueredo, Perucho comunica que acepta la dirección de Carlos Manuel de Céspedes, y con ello ofrece el primer gran servicio a la revolución en armas: la lucha contra las divisiones internas; por su parte Tomás Estrada Palma asume la postura más avanzada del momento al incorporarse a las fuerzas revolucionarias levantadas en armas; era el 16 de octubre de 1868 en el ingenio “Las Mangas” y el 20 de octubre entra en Bayamo con las tropas mambisas.
El 28 de octubre del 1868 integró el nuevo Ayuntamiento establecido en la ciudad, se desempeñó como síndico de la Cámara Municipal. Ofreció su voto a favor de la moción presentada por José Joaquín Palma sobre abolición de la esclavitud, situándose al lado de la tendencia más radical de los revolucionarios bayameses en asunto de tanta hondura y significado en el seno de una sociedad esclavista.
El general Donato del Mármol, jefe de la división de Cuba en los tiempos iniciales de la Revolución, lo designa como su secretario. Incendiado Bayamo por los revolucionarios, dispersos y replegados los pobladores ante el empuje de la creciente de Valmaseda desde el Cuartel General de “El Ramón” en abril de 1869, Estrada Palma redacta la proclama “A los hijos de Cuba” en respuesta al Bando dirigido por el conde español “A los habitantes de los campos”.
La proclama de El Ramón denuncia la política de represión seguida por los españoles y concluye con un llamamiento a los cubanos a no cejar en el empeño de independizar la patria. Hay en ella oposición a la crueldad como forma de lucha y ante cualquier intento de rendición en el empeño asumido para el logro de la independencia.4 Es un documento político importante encaminado a elevar la moral combativa de los revolucionarios y reafirmar su fe en la victoria, que debió reflejar también la concepción de Donato del Mármol.
Como miembro de la Cámara de Representantes ataca duramente a Céspedes en la sesión que lo depone, acusándolo de asumir posiciones dictatoriales, como a otros patriotas la visión política del momento le impide comprender que Céspedes encarna en sí a la revolución y las nefastas consecuencias que tal decisión traería al campo independentista.
En medio de las contradicciones entre los cubanos insurrectos su conducta moral lo convirtieron en figura respetable en el campo independentista e influyeron en el ascenso a la dirección de la revolución; primero presidente de la Cámara y luego, en 1876, Presidente de República.
Durante su gestión presidencial, hasta caer en manos enemigas, se considera que desempeñó un importante papel en la organización de la vida en zonas insurrectas y en la lucha contra las divisiones internas, las indisciplinas y los intentos de pactar con los españoles.
Al abandonar la manigua no aceptó dádivas del gobierno español, lo cual se corresponde con las concepciones éticas que lo han guiado hasta ese momento pues se muestra partidario de la necesidad de amar el bien, repeler el mal y tener virtud para cumplir el deber.
La correspondencia de sus años de prisión (1876-1878) permite constatar su admiración por las formas republicanas de gobierno y de la práctica del ejercicio de la libertad, a través de asociaciones patrióticas de carácter político. En carta del 10 de abril de 1878 escribe:
“Laudables son, y no han dejado de aprovechar, las asociaciones patrióticas que se han venido organizado fuera de la Isla desde el comienzo de la guerra. Pero es preciso convenir en que habrían resultado mayores y más estables los beneficios de las propias asociaciones, si ellas hubieran participado del doble carácter que para los patriotas, honrados -en la acepción moral de esta palabra- debe tener la revolución cubana. Esta representa, en efecto; la emancipación de un pueblo y su regeneración bajo todos los aspectos de la vida humana, en las relaciones del individuo consigo mismo y con los demás a quienes se asocia para formar cuerpo político.
Por tanto los clubes cubanos y toda clase de asociación formada por nuestros compatriotas; deben proponerse realizar dos fines; el de contribuir con sus trabajos a separar a Cuba de España, y el de; ejercitar a los asociados en la práctica de todas aquellas virtudes que son compañeras insuperables de la libertad. Nuestra obra es, en esencia, creadora…La asociación, que les recomiendo debe tener carácter político…”5
Para esta época ya se evidencia su concepción de la incapacidad de los cubanos para el autogobierno, lo cual lo conducirá a pensar en el anexionismo como solución a la multitud de problemas que enfrenta el proceso de creación del estado nacional.
Llegado al destierro ejerce la profesión de maestro en Honduras y con posterioridad en New York, como educador fue partidario de la formación de las virtudes ciudadanas desde edades tempranas.
En el Colegio de segunda enseñanza de Central Valley el pedagogo establece un sistema educativo en el que las materias instructivas se conjugan con la práctica de deportes, lecciones de moral y fiesta patrióticas; era un colegio al decir Martí donde se “pone en los niños de América las virtudes fundamentales del Norte, las virtudes del trabajo personal y del método, sin sofocar en el educando, el amor reverente por el país de su nacimiento”.6
Las ideas morales y postura ética es lo que consideramos crea una relación afín entre José Martí y Estrada Palma, acrecentada por la veneración martiana a los combatientes del 68. El bayamés representa en la emigración el ala civil de la Revolución; pero aquella que no claudicó y en condiciones de penuria económica optó por marchar al exilio antes de vivir en suelo patrio ocupado por españoles.
No participó Estrada Palma del Plan Gómez Maceo de 1884; pero en 1887 pertenece a la “Convención Cubana“ que fundaron, en Cayo Hueso José Dolores Poyo, Francisco Lamadrid, Fernando Figueredo, Teodoro Pérez, Gerardo Castellanos y Rogelio del Castillo.
Durante los años 90 del siglo XIX es invitado a presidir reuniones y actos revolucionarios; Martí lo visita, habla de él y destaca que es un patriota que no ha capitulado; Estrada Palma no forma parte oficial de la dirección preparatoria de la guerra pero se cuenta con él.
La actuación de Estrada Palma al frente de la delegación del Partido Revolucionario Cubano (PRC) tras la irreparable muerte de Martí se caracterizó por la centralización de los recursos monetarios y del envío de las expediciones; además es nombrado por el gobierno cubano su Agente Diplomático en el extranjero, con esta medida se reúne la representación diplomática y económica en una sola persona.
Con esta hoja de servicios llegó a las elecciones de 1901; a propuesta del generalísimo Máximo Gómez; tomó posesión el 20 de mayo de 1902; para dejar el mando, en manos norteamericanas el 29 de septiembre de 1906. Para ello no había ofrendado su vida José Martí, ni se habían colocado en el altar de la patria las cenizas de las riquezas de varias generaciones de bayameses.
Se impone entonces continuar las indagaciones conducentes a desentrañar la multicausalidad de la labor visible o velada de Estrada Palma durante la revolución, en la emigración, al frente del PRC y del gobierno republicano y los móviles ideológicos que la sustentaron.
Será tarea de honda indagación pero solo ella nos permitirá confirmar si mantuvo Estrada Palma una posición anexionista como expresión de su pensamiento de manera reiterada desde 1870 hasta la República aunque no fuera manifiesta explícitamente en los años de tregua insurreccional, hasta tipificarla como otra vertiente de pensamiento en el clan familiar bayamés del 68 o si es expresión de una asimilación incompleta; pero suficiente grande al país extranjero que lo colocó como a otros en la lamentable condición de ser según expresión martiana “hombre sin brújula, partidos por mitad…son en el comercio arduo de la vida, comerciantes quebrados”.7

1 Los datos sobre la situación económica familiar, en particular lo referido a préstamos obtenidos y la finalidad de los mismos, requiere estudios posteriores.2 En la situada en la calle El Salvador, nació Tomás Estrada Palma el 9 de julio de 1853. En la actualidad el inmueble, con valor patrimonial por constituir uno de los exponentes de la arquitectura bayamesa anterior al incendio del 12 de enero de 1869, es sede la UNEAC en Granma; la calle se denomina Carlos Manuel de Céspedes.3 Pánfilo D. Camacho. Estrada Palma. El Gobernante honrado. Biografías cubanas, 8. Editorial Trópico. La Habana, p. 394 Archivo de la Nacionalidad Cubana. Fondo Estrada Palma. Proclama El Ramón, abril 1869.5 Estrada Palma, Tomás. Cartas desde el Castillo de Figueras. Editorial Trópico, 1938. p.p 205-2066 Martí Pérez, José. Obras Completas. Tomo 4, p.p. 257-2647 Martí Pérez, José. Obras Completas. Tomo. 4. pp. 257-264

Tomás Estrada Palma o los antifaces de la RevoluciónAldo Daniel Naranjo TamayoPara comprender lo que ocurre en un hombre, es necesario considerar su comportamiento con los demás

Por Alfred Adler.

Sentido de la Vida.

Los anatemas siempre han acompañado a Tomás Cirilo Estrada y Palma, debido a que en sus actos y pensamientos individuales y colectivos anduvieron siempre por caminos tortuosos, espinosos, cargados de intereses personales, cálculos e ideas contrarias al sentido común.
No pudo despojarse de las discordias con los demás. Sirvió al Gobierno español como teniente pedáneo del cuartón de Guamo, en el partido de Cauto Embarcadero. Era visto como un hombre inmoral, cargado de deudas y capaz de bajezas con las mujeres. Podía sobrevivir un poco al amparo de la corruptela hispana. Por su españolismo no participó en la conspiración separatista previa a 1868, ni militó en logias masónicas. Cuando resonó, bravo y digno, el grito de independencia del 10 de octubre de 1868, sin pudor alguno se puso del lado de la tiranía.
Parecía un campeón del integrismo español, al secundar al teniente coronel Julián Udaeta, gobernador de Bayamo, en sus planes de ahogar la llamarada redentora. No dudó en aplaudir el plan de indultar a los jefes de la lucha anticolonial y consentir que Carlos Manuel de Céspedes, Perucho Figueredo, Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo, entre otros comprometidos marchasen al extranjero. Puso mucho empeño en que el problema se resolviera de este modo, lo que él y otros parciales estimaban una intentona absurda. Por eso, formó parte de una comisión pacificadora en compañía de Rodrigo Merconchini y Ramón de Céspedes Fornaris.
Pero todo cambió cuando llegó al ingenio de Las Mangas, donde encontró a cientos de patriotas dispuestos a los supremos sacrificios de la libertad, entre ellos muchos parientes suyos. Allí escuchó las palabras definitorias de Perucho Figueredo: «¡Qué cada quien haga lo que estime más conveniente! En cuanto a mi, me uniré a Carlos Manuel y con él marcharé a la gloria o el cadalso.»
En este encuentro Luis Merconchini, más astuto que tenaz, planteó que se quedaba junto a la Revolución afrontando todos los peligros. Enseguida le hizo coro Ramón de Céspedes. Puesto contra la espada y la pared, Estrada Palma cambió de casaca y dijo: «Amigos míos, mi misión está terminada. He llegado aquí y no regresare Bayamo. Pueden informarles al gobernador Udaeta y al alcalde Castro que me quedo con los revolucionarios.» En efecto, no regresó a las filas de los integristas. Pero en el fondo guardó aquella postura de Carlos Manuel de Céspedes y Perucho Figueredo como un agravio, porque prácticamente lo obligaron a «meterse» en la revolución.
Es decir, caminó a empujones hacia el partido independentista. No estaba adornado del bello sentimiento de amor a la patria ni tenía profundas convicciones revolucionaras. Llegó por contemporizar con sus parientes y amigos y no ser blanco del descrédito público. Los de su talante fueron los que empezaron a denigrar el acto sublime de la proclamación de la independencia y los primeros pasos de la revolución. Hombre como Estrada propagaron sobre su marcha forzada a la guerra, que el grito de La Demajagua había matado la revolución y que Céspedes había cometido un crimen.
Durante la batalla de Bayamo, el 19 de octubre, el General en jefe Carlos Manuel de Céspedes lo nombró en el puesto de síndico del Gobierno Municipal de Bayamo. Poco después formó parte de la Junta Central de Fondos y tras la quema de la ciudad actuó como secretario de despacho del general Donato del Mármol, jefe de la división de Jiguaní.
Fue electo para integrar la Cámara de Representantes de la República de Cuba, instalada el 12 de abril de 1869, en el poblado de Guáimaro, en el distrito de Camagüey. Este órgano devino el árbitro principal de la contienda liberadora e introdujo contradicciones en el campo revolucionario. Los civilistas, atrincherados en la Cámara, se sintieron los depositarios de los principios democráticos y de todas las verdades, incluyendo las militares y diplomáticas, en medio de la guerra. Por eso surgieron constantes disputas con el poder ejecutivo, especialmente con el presidente Céspedes, y con la jefatura militar.
En la Cámara de Representantes Tomás Estrada estuvo en todo momento ligado a Salvador Cisneros, Ignacio Agramonte, Antonio Zambrana y Rafael Morales, defendió la total soberanía de la Cámara y legisló sobre cuestiones insustanciales para el logro del triunfo sobre el Ejército español. Los críticos de tal postura no negaban la importancia de algunas leyes sobre educación, matrimonio, derechos ciudadanos, pero hablaban de la falta de oportunidad de esas leyes. No eran leyes para la guerra, sino para la paz de una república enteramente libre.
Pero esto era permisible, en el sentido que Cisneros, Agramonte y Morales luchaban con buena fe por el ascenso de los cubanos a una sociedad más justa y humana, expandiendo las instituciones y los derechos democráticos. Sin embargo, en Tomás Estrada había otras consideraciones, unas veces solapadas y otras un poco más visibles. Creía que los cubanos no estaban en capacidad y actitud para formar un gobierno propio. Decía que la servidumbre española había trasmitido al cuerpo social cubano la corrupción y la inmoralidad, vicios que afectaban la buena marcha de la vida independiente.
Esta forma de pensar tan antinacional, no tardó en llevarlos a los brazos del anexionismo a los Estados Unidos. Por tanto, su aspiración, era arrojar a la patria a la vecina nación del norte. Esta fue su real convicción desde su puesto de legislador del pueblo. Uno que le conoció bien, el presidente Céspedes, advirtió varias veces sobre la postura hipócrita de Estrada Palma en sus manifestaciones públicas.
La vida le deparó todavía importantes puestos como presidente de la Cámara, secretario de Relaciones Exteriores y presidente de la República en Armas desde marzo de 1876. Fue hecho prisionero por una columna española octubre en 1877 y conducido preso a España. Fue favorecido por los acuerdos del Pacto del Zanjón, excarcelado tras este suceso, en mayo de 1878. Entonces pasó a los Estados Unidos, donde se mantuvo como un «anexionista tapado» como expresó el general independentista Enrique Collazo.
La estancia de Tomás Estrada en EE.UU merece un estudio particular que ponga de relieve toda la hipocresía de sus expresiones y la forma taimada de ganarse la confianza de José Martí, así como las dinámicas que utilizó para alisarse a los poderosos intereses económicos y financieros de la unión.
El colmo de su falsedad fue cuando días antes de asumir la presidencia de la República de Cuba en mayo de 1902, colocó ramos de flores en las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes y José Martí, diciendo «Céspedes fue la fe de la revolución, Martí el profeta de la Independencia», dos de los apósteles cubanos que traicionó de la manera más grosera.

A los hijos de CubaTomás Estrada PalmaProclama dirigida por mí en el Ramon abril de 1869.

A los hijos de Cuba,

Conciudadanos:El Gral Español, Conde de Valmaseda, ha hecho publicar con fecha 4. del corriente un Bando dirijido “A los habitantes de los campos” que tiene por objeto declarar la guerra á muerte y autorizar á la faz del mundo civilizado, incendios, asesinatos, atropellamientos y todos los horrores de que es capaz una soldadesca vil, sin alma ni religion.
Este Decreto y el Preámbulo que lo precede, son la muestra evidente del mas descarado cinismo. El Prólogo es la oracion laudatoria de una conducta que no se ha seguido. El Bando es la ley promulgada despues de tres meses de estar puestas en ejecucion.
El Sr. Conde se jacta de habernos perdonado, de haber ofrecido proteccion á nuestras madres, á nuestras esposas, que nosotros abandonamos; y el Sr. Conde, queriendo distinguir cronológicamente su personalidad, nos amenaza con abrir una nueva era que comenzará á contarse desde el 14 del presente mes, en cuyo dia terminará la que el denomina, hablando de sí mismo, el hombre de ayer.
Conciudadanos: El dia 15 de Enero ocupó el Gral Villate el lugar en que Bayamo había esistido, cubierto de escombros y cenizas. Tres meses han transcurrido proximamente desde ese dia fatal, y este periodo tiempo está marcado con la sangre de centenares de víctimas, con el incendio de sus pacíficos hogares.
Mientras que el ilustre Conde ocultando su obesidad en la Torre de Zarragoitia, guarda las apariencias del tirano indulgente, sus soldados y los voluntarios peninsulares, odiosos instrumentos de aquel Júpiter tomando los modernos tiempos, asesinan á mujeres, niños y ancianos, saquean, ponen fuego á las casas, violan la esposa á presencia del esposo, degüellan al hijo á la vista de la madre é inventan en su rabia cuantos horrores pueden producir las mas inícua ferocidad.
Todavía sangra el cuerpo mutilado de Miguel Milanés, el simpático Palalo, asesinado á la vista de su madre, de su esposa, de su hermana, aun palpitan las entrañas de Ramon Martínez y de Lucas su hijo, anciano y enfermo el uno, adolescente el otro, las de Adolfo Rodríguez y Florencio Villanova, jóvenes indefensos, pacíficos, sin otro crímen que conservar en sus pechos, puro, sin mancha, el sacro fuego de la Libertad; las de Bernardo Camacho, arrancado de los brazos de su consorte, cuando apenas hacia un mes que se había casado; las de Vian, frances octogenario, asesinado dentro de su propio albergue, en donde yacía enfermo cubierto de una lepra pertinaz; la de los hermanos Nuviola, Luis Mestre, Francisco Puente Aguirre y otros cuyos cuerpos desfigurados, abandonados en los caminos, presa de las aves de rapiña, son el testimonio sangriento de la bondadosa indulgencia de la decantada humanidad del hidalgo y filántropo Conde de Valmaseda.
I mientras autoriza que se cometa en los campos esta matanza impía, ¿sabeis cual es la proteccion que tributa á las pobres mujeres llevadas á viva fuerza á las arruinadas poblaciones de Bayamo y Jiguani? ¡Hierve el pecho de indignacion! El encopetado Conde las destina para objeto de pasatiempo de sus licenciosas tropas, soldados y oficiales sin respetar el dolor de una madre, o una esposa, de una hermana, se introducen en sus hogares, se burlan de su afliccion, se complacen en repetirles una y mil veces que los objetos mas queridos de su corazon han muerto ó moriran, y valiéndose de la fuerza profanan el santuario del dolor tratándolo de convertir en un lugar impuro, y amenazando con la espada ó la bayoneta á la desventurada que resiste á sus lúbricas proposiciones.
El Gral Villate que autoriza hace tres meses tales desórdenes, tal carnicería, tiene la desfachates, el decoro inaudito de presentarse á nuestros ojos como el padre indulgente y cariñoso con sus hijos descarriados.
No haría menos el tigre, que despues de haber bebido la sangre de víctimas merosas, aguardase en una encrucijada la ocasion de apagar su Sed insaciable devorando otras muchas.
Hermanos: La Patria reclama todos nuestros esfuerzos. Acudid presurosos á recibir la muerte, si es necesario, peleando infatigables por Salvar á Cuba de la odiosa dominacion española. Entre morir como las reses en el matadero, degolladas á mansalva por los verdugos del tirano, y perder la vida en los campos de batalla defendiendo nuestra Independencia, la eleccion no es dudosa.
Hermanos: maldicion sobre España; que la venganza inflame nuestros pechos, que arda el odio en vuestras venas, y resueltos á morir antes que rendirnos, corramos juntos a recibir la muerte, que unidos seremos fuertes y la victoria coronará nuestros sacrificios-
Cuartel Gral en “El Ramon”-
Abril 9 de 1869.

T. E. P.Fuente: Archivo Casa de la Nacionalidad Cubana. Fondo Tomás Estrada Palma. L-1 E- 1 al 10.

El hogar de TomásMónica María Ramírez AguilarUbicada en la calle Céspedes, entre Perucho Figueredo y Lora, se encuentra la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Granma. Quienes de una u otra forma habitaron esa edificación, aseguran que dista mucho de su estructura original.
Esta vivienda, según el texto Las primeras villas en Cuba de Alicia García Santana, se expone como uno de los ejemplares que sobrevivió al incendio de Bayamo y uno de los mejor conservados de la etapa temprana a escala nacional. También tiene la particularidad de que allí vivió Tomás Estrada Palma.
En el libro mencionado suele describirse el sitio por: “su bajo puntal y el acusado apaisamiento de la fachada, con la puerta de acceso al centro flanqueada por ventanas. La sala, de gran tamaño, se comunica con el comedor por un arco de mediopunto. A los lados de ambas estancias, los aposentos y recámaras. Al fondo, la galería en arcos sobre columnas de ladrillos aplantillados. En un inicio la vivienda no tuvo dependencias en los costados del patio. Está pintada de blanco como lo estuviera originalmente”.
Sin embargo, muchos tesoros pueden haber desaparecido del lugar. En entrevista concedida por Carlos Puig Premión, director de la Banda de Conciertos de Bayamo, cuenta que en el año 1985, aproximadamente, los integrantes de la agrupación tuvieron que ensayar en el patio de esa casa que permanecía al cuidado de una señora conocida como la gallega.
“La edificación estaba muy deteriorada, tuvimos que hacer una guardia vieja en aquel patio lleno de hierba con pasillos de piedra pero que era una belleza, una de sus paredes se encontraba completamente cuarteada. Recuerdo que en la parte derecha de la casa estaba la cochera y la ventana de Luz Vázquez, en la orilla de una pared había clavos de gran tamaño con argollas que pudieron ser para amarrar esclavos o caballos.
Cuando llovía, el agua caía desde el techo a un aljibe y desembocaba en un poso que más tarde fue segado. El piso era, pienso, de ladrillos grandes y fue cambiado por el actual, al igual que las puertas y ventanas, porque las de hoy son réplicas”.
Puig, relata que en las habitaciones existían algunos muebles, entre ellos un gavetero que dentro tenía piedras de origen desconocido y planos de un ferrocarril. Asimismo había un fonógrafo en la sala y en el baño se conservaba la bañadera, que al parecer era de muy buena calidad, la taza, su bidel, una repisa y dos toalleros.
El director de la Banda de Conciertos de Bayamo dice que el Museo Provincial sacó del lugar el fonógrafo, una tinaja de filtrar agua y un mueble de mimbre que después vio en la Casa de la Nacionalidad Cubana, y dos sillones, una mesa y comadritas.
“Para ser presidente vivía bastante modesto” opina Puig Premión. “Había algunas armas, fusiles viejos, una lámpara de bronce de tres brazos que colgaba del techo y ganchos de poner los sombreros, claro, la pared donde estaban se tumbó”.
La Banda de Conciertos estuvo aproximadamente un año en la casa de Estrada Palma. Algunos de los objetos del lugar se encuentran en el Museo Provincial para ser apreciados por quienes visiten la institución. A pesar de los esfuerzos por mantener las edificaciones, que son parte de la historia, es lamentable que por desconocimiento y desinterés se destruyan. Hay lugares que merecen ser apreciados por su belleza arquitectónica o por el simple hecho de mostrar el pasado.Fuente:Alicia García Santana (2008). Las primeras villas en Cuba. Capítulo IV. Bayamo, la patria os contempla orgullosa. Ediciones Polymita S.A. p.132.Entrevista a Carlos Puig Premión, director de la Banda de Conciertos de Bayamo.

Boletín Acento . Oficina del Historiador
Bayamo M.N., Cuba. 2016
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TUPAC AMARU II ENGENDRÓ LA REVOLUCIÓN FRANCESA

17 07 2016


Dr. Godofredo Arauzo
Para adquirir identidad nacional hay que conocer nuestra historia; conocemos la historia oficial más no la historia real, que empieza a reescribirse El 4 de Noviembre de 1780 se inició la revolución de José Gabriel Condorcanqui Noguera Túpac Amaru II con el apresamiento y posterior ejecución del corregidor sanguinario Antonio de Arriaga; que resquebrajó los cimientos del imperio español en las Indias y trazó el camino de la independencia de América Latina.

En nuestra patria, PERÜ, José Gabriel Cordorcanqui Tupac Amaru II engendró la Revolución francesa al decretar la abolición de la esclavitud el 16 de Noviembre de 1780 en el Santuario de Tungasuca.; en estados unidos por Abraham Lincoln en 1863 y en Perú por Ramón Castilla en 1854; 83 años y 74 años respectivamente después que Tupac Amaru abolió. Por derecho histórico y de justicia a Tupac Amaru debe darse la paternidad de la abolición de la esclavitud en el mundo En esta decisión, de abolir la esclavitud, está sintetizada la igualdad, fraternidad y libertad de la revolución francesa; del mismo modo sirvió de estímulo e inspiración para la redacción de las obras de Juan Pablo Vizcardo y Guzman, Pablo de Olavide; como así mismo sirvió de inspiración a San Martín para la liberación de Argentina, Chile y Perú y es el primer precursor de la emancipación de América Latina. Personalidades contemporáneas le comparan con Cromwel, Robespier y Jorge Washington. Era persona hábil e instruida; doctor en derecho canónico, teología y civil, con cultura política, políglota,: dominaba el castellano, latín, quechua. aymara y otros dialectos. Su cultura se aprecia en el oficio que le envía a Areche el 5 de Marzo de 1781 en un párrafo escribe: ” Un humilde joven pastor rústico con el palo, la honda y la providencia divina libertó al infeliz pueblo de Israel, del poder de Goliat y Faraón; la razón fue las lágrimas de estos pobres cautivos dieran tales voces de compasión, pidiendo justicia al cielo, que después de cientos de años salieron de su martirio y tormento para la tierra de promisión; más ¡ ay¡ que al fin lograron sus deseos, aunque con tanto sufrimiento y llanto¡.. Más nosotros infelices indios, con más suspiros y lágrimas que ellos, en tantos siglos no hemos podido conseguir algún alivio; será la razón porque el Faraón que nos persigue, maltrata y hostiliza no es uno sólo, sino muchos, tan inicuos y de corazones tan depravados como son los corregidores, sus tenientes, cobradores y demás corchetes. hombres diabólicos y perversos, que presumo que nacieron del lúgubre caos infernal y se sustentaron de los pechos de arpías más ingratas, por ser tan impíos, crueles y tiranos; a los Nerones y Atilas, de quienes la historia refiere sus iniquidades y de sólo oir se estremecen los cuerpos y lloran los corazones”.

Se movilizaba sobre un caballo blanco son su séquito y capellán y en los pueblos era recibido. por los curas con capa de coro; cruz alta y palio..La preparación de la rebelión duró cerca de 10 años, movilizó más de 100, 000 soldados en una extensión de más de 1,500 kilómetros; se movilizaban las personas con pasaportes o salvoconductos otorgados por su lugarteniente y esposa Micaela Bastidas y su apelativo familiar era CHEPE. La respuesta a Areche, su encarnizado torturador:” Tú por opresor y yo por evitarlo, merecemos la muerte” sintetiza su personalidad. Antonio de Areche le hizo justicia al informar al Ministro de Indias el 30 de Abril de 1781: ” Es de un espíritu y naturaleza muy robusta y de una serenidad imponderable” . Contestaba a sus verdugos: “Que no diría a nadie la verdad, aunque le sacasen la carne a pedazos”: cumplió su palabra.

Los objetivos de la revolución de Tupac Amaru no tenía la finalidad de anexar territorios sino era eminentemente social y económico: abolir la esclavitud, la mita, los repartimientos, obrajes, la desaparición de los corregidores; en síntesis, anticolonial, antiesclavista y antifeudal, único en el mundo. En el lugar donde firmó Tupac Amaru II la abolición de la esclavitud debe levantarse un altar antiesclavista, debe corregirse la omisión histórica de no aceptar que fue el primero en abolir la esclavitud en el mundo y en el Perú, considerarle primer precursor de la independencia de América Latina y padre de la revolución francesa. Más tarde que nunca se hará realidad.

Las metas de la revolución de Tupac Amaru II siguen vigentes; terminará cuando tengamos un gobierno que trabaje por el desarrollo de los peruanos y ningún niño duerma sin comer un pan: en el día: exista justicia. La gloria de José Gabriel seguirá creciendo como crece la sombra cuando el sol declina.

BUIBLIOGRAFÍA.
1. Lewin B. La Rebelión de Túpac Amaru, 1957,
2. Valcárcel CD. Túpac Amaru, 1970,
3. Hernández R. Precursor y Rebelde Túpac Amaru, 1969
4. Bonilla J. La Revolución de Túpac Amaru, 1971,
5. Valcárcel CD. La Revolución de Túpac Amaru, 1973,
6. Sivirichi A. La Revolución Social de los Tupac Amaru, 1979,
7 Vega JJ. José Gabriel Túpac Amaru, 1969
Email: godo.ara@gmail.com