LA HABANA NOCTURNA: 1946-1959

5 04 2014

habans

París, 4 de abril de 2014.

Querida Ofelia:

Acabo de leer en francés Nocturne à La Havane, obra de T.J. English, escritor y periodista americano especializado en el crimen organizado. Como periodista, ha escrito sobre la mafia para medios como Esquire o The New York Times y también ha colaborado como guionista en series policiacas.

Su título original es Havane Nocturne. How the Mob Owned Cuba…And Then Lost It to the Revolution. Fue traducido al francés por David Fauquemberg.

Se trata de un relato fascinante sobre el crimen organizado, la corrupción política y la extraordinaria vida nocturna de La Habana a partir de la célebre reunión que tuvo lugar en el Hotel Nacional de Cuba, entre los jefes de la mafia italoamericana en 1946. Allí decidieron cómo invertirían, corromperían y se apoderarían de los hoteles que serían construidos con sus respectivos casinos de juegos: Habana Hilton, Habana Riviera, Capri, Deauville, Comodoro, etc. También los casinos que serían abiertos en los ya viejos hoteles como el propio Hotel Nacional, el Sevilla Biltmore, el Hotel Plaza, etc. Todo ello con la complicidad de Fulgencio Batista, senadores como Suárez Rivas, miembros del hampa cubana e incluso de la familia de la Primera Dama de la República como su hermano Roberto Fernández y accionistas de grandes periódicos como Amadeo Barletta de El Mundo.

Durante los años cincuenta, los jefes mafiosos Meyer Lansky y Lucky Luciano fijaron sus ojos en Cuba, la cual era la esperanza para la mafia italoamericana después de los años posteriores a la Ley Seca, a causa del aumento de la persecución policial en los EE.UU. Esta investigación rescata documentos históricos desconocidos que incluyen entrevistas con supervivientes, testimonios clave para reconstruir una época. English, lo mezcla todo, con gran habilidad y maestría, ofreciendo un vivo retrato de los capos de la mafia, de los líderes del movimiento 26 de Julio y la atmósfera festiva nocturna de la capital cubana.

Podemos leer sobre la entrevista del joven pandillero estudiantil Fidel Castro con Fulgencio Batista, los orígenes humildes de Martín Fox el propietario de Tropicana, el asesinato de Blanco Rico en el Cabaret Montmartre, los sórdidos prostíbulos del Barrio de Colón, los prostíbulos de lujo instalados en grandes mansiones de Miramar, la descripción con detalles de los espectáculos pornográficos del Shangay de la calle Zanja, la orgía organizada por Santo Trafficante en su suite del Hotel Comodoro para el senador John F. Kennedy en diciembre de 1957.

En poco tiempo y con el corrupto gobierno de Batista en el bolsillo, Lansky y sus hombres se hicieron con los mayores hoteles y casinos de la ciudad, convirtiéndola en un centro de turismo sin precedentes: las fiestas más lujosas, los cantantes y los actores más célebres de Hollywood acudían a La Habana, entre ellos: Marlon Brando, Tommy Dorsey, Errol Flyn, Ella Fitzgerald, Mario Lanza, Ava Gardner, Elizabeth Taylor, Frank Sinatra, Nat King Cole, etc. También cantantes y estrellas de cine franceses, italianos y españoles, animaban la vida nocturna de los cabarets: El Caribe, Sans Souci, Tropicana, Le Parisen, The Copa Room, etc. En los aledaños casinos se encontraban mujeres hermosas, juegos de azar y apuestas sin límites.

Pero la mafia italoamericana y el hampa cubana no contaban con la llegada de Fidel Castro y el derrocamiento del gobierno corrupto y sus aliados extranjeros por medio de una revolución que English capta en toda su belleza, gloria y decadencia al instalarse un régimen dictatorial comunista, corrompido dominado por la nueva oligarquía roja.

Hay anécdotas muy sabrosas como la de la invención por parte del cronista de la farándula Fernando Campoamor- del cual se dice que poseía una parte de la Bodeguita del Medio-, según la cual Ernest Hemingway era un asiduo cliente del local- al cual sólo fue una sola vez en su vida-. Incluso Campoamor llegó a escribir la frase “Mis daiquirís en el Floridita y mis mojitos en la Bodeguita”, y declaró que el autor había sido el gran escritor americano.

Lansky, Anastasia, Capone, Coppola, Trafficante, Raft Costello, Di Costanzo, Gambino, Lucania, Maranzano, Masseria y muchos otros, desarrollaron un imperio de corrupción en La Habana entre 1946 y 1959, asociados al hampa formada por políticos y militares cubanos. Pero sus proyectos eran faraónicos. El más grandioso llevaría el nombre de Montecarlo. Debía comprender: hoteles, cabarets, salas de bailes, dársenas, complejos de piscinas, campos de golf, etc. La Habana de hoy sería una mezcla de: Mónaco, Las Vegas, Bangkok y Dubai ( ésta última por los rascacielos a lo largo de todo el Malecón).

Cuando vaya a España, te compraré este libro en español. Te lo haré llegar a San Cristóbal de La Habana (nuestra querida ciudad hoy convertida en ruinas pestilentes por el régimen de los hermanos Castro), por la misma vía que suelo hacerlo.

Te quiere siempre,

Félix José Hernández.

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5 04 2014
José Martel

Las cartas de Felix Hernandez a su amiga Ofelia ocupan siempre mi atencion y las disfruto profundamente. Que realidad que mucha gente no quiere comprender que las mafias italo e italoamericanas habian seleccionado a La Habana como el paraiso del juego y otros entretenimientos con el gobierno corrupto de Batista y sus compinches. Las Bellezas Habaneras hubiesen sido Las Vegas de Arizona

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