DE LA ENCICLOPEDIA COSTUMBRISTA DE CUBA

30 11 2013

“El Caballero de París” estatua hecha por José María López-Lledín, está a la entrada de la iglesia denominada San Francisco de Asís, en La Habana. Foto: Phil Bartle .

Por José (Pepe) Martel

No importa la edad que tengas solamente hace falta conocer las cosas y narraciones costumbristas de nuestros antecesores y documentarnos de cómo se vivía y se habla en las distintas clases sociales que hacía de Cuba un paraíso de emociones, personajes, anécdotas, frases y abundantes lemas que ha sido siempre parte importante en la historia de este pequeño archipiélago compuesta por Cuba, la isla grande y miles de pequeñas porciones o islotes.
Un personaje clásico, El Caballero de Paris, un viejo barbudo, sucio y harapiento que se convirtió en un vagabundo aventurero que recorrió las principales calles y avenidas de La Habana si pedir limosna. No el común pordiosero pedigüeño de monedas ya que le asistía una personalidad, cultura y sabiduría asombrosa. Siempre regalaba algo que elaboraba por sus propias manos: Un postal, tarjeta dibujada y a veces un libro. Recuerdo que desde niño lo admiré y en varias ocasiones conversé con él. Me contó que había sido injustamente condenado a prisión por un robo que no cometió y eso le molestó tanto que desde ese día fue otra persona.
Su nombre José María López Lledín, natural de la aldea de Vilaseca, municipio de Fonsagrada, provincia de Lugo, España. Nacido un 30 de diciembre de 1899 y arribó a Cuba el 10 de diciembre de 1913. Se desempeño en varios trabajos como: bodeguero, florero, vendedor de libros, dependiente de cafés, restaurantes y mayordomo en distintas mansiones del Vedado habanero. En 1920 fue arrestado, condenado y cumplió años de prisión en el Castillo del Príncipe donde aprendió a trabajar las plumas de aves distinguiéndose en las elaboraciones de plumas para escribir.

Se dicen varias anécdotas de este gran personaje que tantas suelas de zapatos gastó en sus continuadas y diarias caminatas a través de la capital. Se veía por la Avenida del Prado, Malecón, Galiano, Reina, Monte, San Lázaro, Infanta, Carlos III y hasta el Cementerio de Colón usualmente iba los domingos. Se dejó crecer el pelo, bigote y barba que lo hacía mas llamativo envuelto en su chaquetón negro y camisa de cuello que ni color tenía pero aún con esa suciedad la gente no lo rechazaba y nunca vi. a nadie abusar de su locura pacífica. Al contrario se le invitaba a un café, almuerzo y meriendas.

En una ocasión recuerdo que Gaspar Pumarejo lo invitó a un programa de la cadena Unión Radio o no estoy seguro si fue en el programa de Escuela de Televisión del Canal 2 y le sugirió esta pregunta: “Mi querido Caballero de París ¿como cree Ud. se resolverían los problemas en Cuba?” Y el invitado respondió: “Muy fácil si el hijo de Batista se casa con la hija de Carlos Prío”. Aquello fue de un gran humor por varios días.

Otra reliquia habanera y nunca olvidada resultó La Marquesa otra leyenda de las calles de La Habana Vieja y más moderna. Su nombre Isabel Veitía. Morena y gordita que también afectada de sus facultades mentales caminaba la ciudad diciéndole a todo el mundo de su abolengo y pérdidas riquezas. Vestía de negro, cubierta por una mantilla roja y zapatos viejos, negros y con algunos diseños brillosos. Una carta grande tipo jaba llena de cosas que recogía. Esta mujer si pedía dinero pero no admitía monedas sino BILLETES pues decía que su abolengo y religión le prohibían recibir nada de metal, solo papel dinero.

Cuando ella amanecía algo juguetona amenazaba a los hombres con tocarles sus partes genitales sino le daban billetes. Era una trastornada metal pacífico y graciosa con una cultura baja incomparable con la sabiduría e instrucción que mostraba siempre el Caballero.

Pero no solo el Caballero y la Marquesa hicieron historia en Cuba. Contaba mi abuelo que en Coliseo, Matanzas vivió un inmigrante chino llamado Cham Bom Biam que trabajaba la tierra y se hizo popular con sus cocimientos de palos de algunas raíces de arbustos y tubérculos que le suministraba a la gente que vivía en esos alrededores para curaciones y que se rumoraba salva muchas vidas. Pues el chinito estudió medicina y se graduó de médico. Y por eso y otras cosas se hizo muy popular y cuando alguien esta grave o a un de morir se hizo popular aquello de “a este ni lo salva ni el MEDICO CHINO”.

¿Quien fue Liborio en Cuba? Un muñequito cuyo dibujo representaba al pobre campesino cubano que siempre carecía de disfrutar los nuevos adelantos y comodidades que cualquier ciudadano que vivía en la ciudad o pueblo grande tenía a su alcance. También Liborio significaba pobreza y en muchas ocasiones abusos que se cometían por los poderosos que no reconocían el trabajo del empobrecido guajiro o campesino de zona rural en Cuba. Normalmente aparecía con su guayabera blanca, pañoleta roja y un machete ajustado en su cinto.

Lo único que no gustó después que la revolución cubana comenzó a cambiarle la configuración del Liborio humilde, pasivo y trabajador y le introdujo un cambió distinto convirtiéndole en un guerrero, con un sombrero mambí y le cambio el machete por el revolver y veces le agregaba un fusil y hasta un cañón. Señores revolucionarios cara de palo ese no es el verdadero Liborio.
No recuerdo que caricaturista nos pintaba a Liborio pidiéndole a Batista que lo dibujaban como el Reyecito sentado en el trono por mejoras para el campesinado. ¡Ese si era Liborio! El personaje sano, laborioso, abnegado y sufrido que reclamando sus derechos de forma humilde y sincera. Ojalá algunos de ustedes todavía recuerden a este personaje que salía, si algo recuerdo se publicaba en el periódico Información en La Habana.

Y aquellas personas en La Habana que ponían un vaso de agua encima del radio mientras oían las décimas de Clavelito el que llegó a tener fama de curativo de enfermedades y dolencias. Había que ser incrédulo en aquellos tiempos para creer en esas cosas. Bueno no estamos muy lejos nosotros lo que vivimos en Miami y sus comarcas para estarle creyendo a los políticos todas las mentiras que nos dicen a diario y después “ojos que te vieron ir, jamás te verán volver”. Bueno dejemos esto y sigamos con las cosas de Cuba que siempre son interesantes.

¿Quién fue Clavelito en La Habana? Su nombre completo, Miguel Alfonso Pozo. Nació en Ranchuelo, Villa Clara (antes Las Villas) un 29 de septiembre de 1908 y falleció en julio 21, 1975. Fue vendedor ambulante de pollos vivos, frutas y hortalizas. Su vida fue dura y siempre con aspiraciones de triunfo. Formó un dúo musical que llamó “Mariano-Clavelito” y tuvo varias actuaciones en la CMHI-Radio de Santa Clara. Lo ayudaron mucho en su ascenso Amado Trinidad Velazco, propietario de Tabacos Trinidad y Hermanos; además de RH Cadena Azul. Sus décimas se escucharon en el programa “Pepe Corte” de dicha estación. Más tarde formó parte de “La Calandria” que se trasmitía en CMQ-Radio de Monte y Prado.
Fue contratado como trovador por el empresario Gaspar Pumarejo para que actuase en Unión Radio y otro grande de sus amigos, Ángel Cambó que compró la estación le abrió espacios suficientes para que sus poemas y décimas se convirtieran famosas alcanzando una popularidad de celebridad en miles y miles de sus radioescuchas. Clavelito llegó a contagiar a tantas personas que sus acostumbrados consejos sobre remedios caseros y medicina naturalista tenían más valor que cualquier boticario de barrio o médico especialista. Acostumbró a la gente de colocar un vaso lleno de agua sobre la cubierta del radio mientras escuchaban sus canciones y de ese modo dando alabanzas a sus plegarias. Aquello se volvió una fantasía en la república entera ya que decir Clavelito era para muchos como otro creador más. No recuerdo todo su texto pero algo como “pon tu pensamiento en mí, un vaso de agua sobre el radio y verás que un momento todo en ti, sanará”. La ignorancia e incredulidad hicieron a muchas personas creerse toda esa patraña.

Y la cosa no paro, Clavelito llegó a convertirse en un gran personaje dentro del pueblo que durante el gobierno del Dr. Carlos Prío Socarras aspiró y fue elegido representante a la cámara por el Partido Revolucionario Cubano (PRC) Auténtico durante en 1950 convertido en una personalidad a nivel nacional que después de un tiempo dejo de cobrar popularidad y solo quedo aquello del “vaso de agua sobre el radio, poniendo el pensamiento en EL”.
Miami, Florida, USA / joselmartel@yahoo.com

Miami, Florida, USA / joselmartel@yahoo.com

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