FELIPE POEY: INSIGNE NATURALISTA Y CIENTIFICO CUBANO

24 05 2013
Felipe Poey

Felipe Poey

 

Por Enrique A. Meitín

Si bien de Felipe Poey Aloy escribiría el apóstol José Martí, que en su época no existió periódico alguno que no alabase su obra, es mi compromiso con los lectores de Cuba Nuestra, que este 26 de mayo, fecha en que se conmemora su natalicio, que conozcan algunos aspectos de la vida y obra del insigne naturalista y científico cubano, cuyo quehacer en varios campos del saber traspasó las fronteras de su Cuba natal para proyectarse a nivel mundial.

Nacido en La Habana un día como hoy, de 1799, de padres franceses, vive sus primeros años en Pau, en la región de Aquitana, a unos 700 kilómetros aproximadamente al suroeste de París, para posteriormente, a la muerte de su progenitor regresar a La Habana donde continuaría sus estudios en el Real Seminario de San Carlos, teniendo la dicha de ser uno de los alumnos predilectos de otro insigne cubano: el padre Félix Varela, graduándose de Bachiller en Leyes en 1821.

Ese mismo vuelve a España y en Madrid recibe la investidura de abogado, ocupando al graduarse una plaza de profesor en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación española. En 1826 se traslada a París, llevando las observaciones que de manera autodidacta había realizado sobre la Flora y la Fauna cubana, así como numerosas notas y dibujos realizados por el mismo que más tarde serían incorporadas en la Historia General de los Peces, que redacta en coautoría con los destacados científicos franceses George Cuvier y Aquiles Valenciennes, quienes lo introducen en los principios básicos de la Ictiología.

Las décadas de los treinta y los cuarenta del siglo XIX, son los más significativos para la formación y desarrollo de Poey como un científico de primer nivel, tanto en Francia como en Cuba. Establecido al inicio de los años treinta en la capital francesa se codea con destacadas personalidades de la Ciencia, entre ellos los entomólogos Luis Alejandro Chevrolat y Félix Eduardo Guérin-Ménéville con los que, en unión de otros colegas funda en 1832 La Sociedad Entomológica de Francia. A la par que ese mismo año publica sus primeros estudios sobre los insectos, que van a aparecer en Centuria de Lepidopteres delílle de Cuba.

De regreso a Cuba en 1833, a la par que continua con sus estudios de historia natural; imparte clases de Geografía General, y de Lengua Francesa y Latina. En 1836 escribe su Compendio de geografía de la Isla de Cuba, que vio múltiples ediciones, y ese mismo año por sus méritos La Real Sociedad Científica de Londres lo hace miembro de la misma. Al año siguiente ingresa en la Sociedad Económica de Amigos del País de Cuba, donde los miembros de dicha entidad, dado el atraso existente en la colonia española, se preocupaban por tratar de solucionar los problemas que afectaban al desarrollo de la industria, la agricultura y el comercio, y a Poey se le encomienda la tarea de participar en el reconocimiento geológico de la Isla.

En 1839 editó en La Habana el libro de texto titulado Cartilla Geográfica, de la cual se haría en 1855 una segunda edición. En ese año también publicó el Compendio de Geografía de la Isla de Cuba, primera obra de su tipo escrita e impresa en el país, que vio múltiples ediciones y funda también en 1839 el Museo de Historia Natural. Al siguiente año, dio a la luz un Compendio de Geografía Moderna, utilizado posteriormente en colegios y escuelas de enseñanza media. Presenta además a la Sociedad Económica de Amigos del País de Cuba un proyecto para establecer en la capital un Gabinete de Historia Natural y es nombrado Miembro de Mérito de la misma.

En 1842 ocupa la cátedra de Zoología y Anatomía Comparada en la Universidad de La Habana cátedra fundó, y las de Botánica y Mineralogía con nociones de Geología, para las cuales escribió algunos manuales y libros de texto. Tradujo junto a Rafael Navarro en 1844 Las Nociones elementales de Historia Natural, de G. Delafosse; y la Historia de los Imperios de Asiria, publicada en La Habana en 1847, además de colaborar como divulgador científico con traducciones y artículos propios en los principales periódicos y revistas de su época.

En 1849 aparece en la Revista zoológica de la Isla de Cuba, el primer trabajo científico dedicado a los peces cubanos bajo su autoría. Prepara la, edición de Memorias sobre la Historia Natural de la Isla de Cuba, con sumarios latinos y extractos en francés, en dos volúmenes que recogen sus investigaciones zoológicas acompañadas, en muchos casos, por láminas ilustrativas, cuyo primer volumen vería la luz en 1851 y el segundo en 1857. En los sesenta publicaría los dos tomos de su Repertorio físico-natural de la Isla de Cuba.

Tanto Memorias sobre la Historia Natural de la Isla de Cuba, como el Repertorio “tuvieron por objetivo referir los descubrimientos de las principales especies zoológicas del país; aclarar las dificultades en la determinación de las poco conocidas o dudosas, y tratar de hacer un cuadro lo más completo posible de la naturaleza, por medio de catálogos metódicos y descriptivos”.

Promotor de la cultura científica y literaria en la Isla, fue anfitrión o asistente de numerosas tertulias, y dedicó una buena parte de su quehacer literario, lingüístico, artístico e histórico a los Liceos habaneros. Entre 1858 y 1862 presidió la Sección de Literatura del Liceo de La Habana y en 1861 lo fue del Liceo de Guanabacoa. En los sesenta se encuentra entre los treinta miembros fundadores de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, y de la Sociedad Antropológica, ambas de La Habana; donde abogó por el estudio de las riquezas naturales cubanas, tomando parte en cuanta discusión científica se produjo; y es autor de un Curso elemental de Mineralogía, así como de Poissons de l´Ile de Cuba.

Se le considera de relevancia su aporte a la extensa obra Naturaleza y Civilización de la Grandiosa Isla de Cuba escrita por el humanista español Miguel Rodríguez Ferrer, en especial, el tomo dedicado a Naturaleza y su necesaria colaboración en la parte que trata de los comienzos de la Antropología en Cuba y que fue publicado en 1876. En septiembre del siguiente año es propuesto como Miembro de Número de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba y luego elegido su Presidente.

Pero su quehacer no se limitó a su continuo y dedicado trabajo en las ciencias en Cuba sino que traspasó las fronteras de su tierra natal y hubo de convertirse en un científico universal, dejando su huella en numerosas instituciones tanto en estados Unidos como en Europa. En épocas tan tempranas como 1851 recibió el nombramiento de Corresponsal del Liceo de Historia Natural de la ciudad de New York y Miembro de Honor de la Sociedad de Ciencias de Búfalo en 1863. Mientras que en 1864 le otorgan la membresía de la Sociedad Entomológica de Filadelfia; de la de Historia Natural de Boston y la de Historia Natural y Horticultura de Massachusetts, la cual lo incorporó como Miembro Corresponsal, así como lo hizo en 1873, con semejante nombramiento, la Academia de Ciencias de Filadelfia. Algunas de sus investigaciones fueron recogidas en publicaciones seriadas en Estados Unidos, tales como el Boletín de la Comisión de Pesca, o los de New York.

En el viejo continente formó parte de la Sociedad Zoológica de Londres como miembro; de la Sociedad de Amigos de la Historia Natural Berlinesa, de la que fue Miembro de Honor desde 1864; y socio de Honor de la Real Academia de Ciencia, del Museo y de la Sociedad de Amigos de la Historia Natural española, a la que ingresó en 1872. Artículos suyos fueron también recogidos a lo largo de su vida en los Anales de la Sociedad de Historia Natural de Madrid, donde aparecieron varios de interés para sistemática zoológica, y uno especialmente dedicado a los peces de la Isla de Puerto Rico.

Próximo a cumplir los ochenta años, fue distinguido con el nombramiento de Catedrático de Término, categoría conferida a los profesores con más de veinte años en el ejercicio de la docencia universitaria. El había ejercido como jefe de cátedra de varias especialidades en la Universidad de La Habana, fundado la biblioteca de Ictiología y de Ciencias Naturales, Decano de la Facultad de Ciencias y hasta Vice Rector de la Universidad, entre otras muchas funciones.

Con motivo de la Exposición Colonial de Amsterdam a celebrarse en febrero de 1883 envió una versión manuscrita de su trabajo con su respectivo Atlas, que tituló Ictiología Cubana. Obra monumental que resume su labor científica de más de cincuenta años, dedicada al estudio de la mineralogía, la geografía, la historia natural y, sobre todo, al ordenamiento y clasificación de los peces marinos y de agua dulce de nuestro archipiélago, y que fue premiada, mereciendo la Orden del León Neerlandés otorgada por el Rey Guillermo III, y un Diploma de Honor. Dos años después, dicho manuscrito quedaría depositado —sin publicar—, en la Biblioteca del Museo de Historia Natural de Madrid, aunque en manos del propio Poey permaneció otra versión manuscrita de la obra, en la cual, hasta su muerte, continuó incorporando datos y notas.

Casi al final de su vida, Felipe Poey se dio a la tarea de ordenar y compilar la mayor parte de su producción bibliográfica dispersa, con vistas a publicarla en un libro titulado: Obras Literarias, en la que el insigne naturalista cubano revela su fisonomía intelectual, así como la cultura científica y popular de la cual fue depositario y digno representante. Finalmente lograba ser publicado en La Habana en 1888, tal vez como legado a su fructífera labor, apenas tres años antes de su desaparición física, ocurrida el 28 de enero de 1891, a la edad de 91 años.

Honremos hoy 26 de mayo, en estas páginas dedicadas a reflejar la vida y obra de cubanos ilustres que han elevado el nombre de nuestra Patria a los más altos niveles, en el día de su nacimiento, a Felipe Poey Aloy el insigne científico y naturalista cubano de los últimos tiempos.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: