El misterioso hispano-soviético Angelito

13 08 2011

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El agente hispanosoviético Francisco Ciutat de Miguel, conocido en Cuba como ““Ángel Martínez Riosola”, o “Comandante Angelito”. Fotos:comisariadoparaladefensa.blogspot.com

París, 13 de agosto de 2011.

 

Querida Ofelia:

 

Esta es mi primera crónica sobre las tres semanas que acabo de pasar junto a familiares y  amigos entre La Florida y Las Bahamas. Tuve la oportunidad de charlar y entrevistar a algunas personas que forman parte de la historia colectiva de nuestra Patria. Por su importancia, escogí la primera entrevista que me dio un hombre de apariencia sencilla,  cordial y profundamente humano: Roger Redondo.

 

   “Hay un dato poco conocido y que la historiografía cubana no menciona y es que un militar ruso, de origen español, fue llevado a Cuba por las autoridades cubanas de la época,  para  derrocar a los que él bautizó con el nombre de  “bandidos”, quienes habían organizado varios frentes guerrilleros en la isla. Especialmente, en el Escambray  y en las lomas de Matanzas. Este militar, al que  llamaban Angelito había sido uno de los militares con más experiencia en aplastar las resistencias guerrilleras de los campesinos en Ucrania, Lituania, Estonia, así como en otros países del bloque comunista del este de Europa. Según este experto estalinista, que consideraba a los campesinos como una clase potencialmente peligrosa,  enemigos de la gran causa comunista, había que derrotarlos en el plano militar y en el aspecto moral. Por supuesto, para lograr esa doble victoria había que entrenar militarmente a las tropas en este tipo de lucha contra guerrillera y designar con palabras engañosas a todos los que no aceptaran la vía comunista como la única manera de vivir en este mundo.

 

La lucha guerrillera es una guerra irregular, que implica una gran flexibilidad táctica y un grado alto de politización. Angelito lo sabía bien. Los comunistas tenían expertos en guerrilla y en contraguerrilla, entrenaban guerrilleros para tomar el poder y los combatían cuando comenzaban su proceso de estatización, que lógicamente generaba una respuesta de todas las clases sociales que poseían algún tipo de propiedad. Angelito era uno de esos expertos militares a las órdenes del Kremlin. Recordemos que el estalinismo responde al grito autoritario: todo el poder para la burocracia. Obviamente, ya nos hemos referido a la trampa semántica que emplean los comunistas.  Por ejemplo, en este caso, donde dice burocracia, ellos colocan proletariado. Es decir, aquellos guerrilleros que fueron parte de una guerra civil, que se produjo en Cuba a partir del viraje hacia el comunismo soviético, la mayoría era de origen campesino y pretendían defender sus tierras contra el huracán estalinista eran considerados como delincuentes.

Ciutat saludando a Fidel Castro

 

También, en aquellas guerrillas había revolucionarios que se habían enfrentado a la dictadura de Batista para restablecer la República Constitucional y que se sentían traicionados  por el giro pro-soviético del proceso revolucionario. Estos, por supuesto, también eran considerados como delincuentes y bandidos. Pero lo cierto, es que Angelito sabía que conceptualizar a los adversarios políticos como bandidos, agentes de la C.I.A., vende patrias, gusanos, etc., había resultado muy eficaz en el mundo comunista europeo y no se equivocó, porque en Cuba funcionó. Los militares de las unidades para cazar bandidos y los milicianos de la Limpia del Escambray,  creían que sus enemigos eran bandidos contrarrevolucionarios y vende patrias. Todavía hoy, hay un museo en Cuba dedicado al tema de los cazadores de bandidos . Obviamente, aún mucha gente en Cuba cree esta versión oficial.

 

 Por su parte, Angelito era un español estalinista que tuvo la triste misión de aplastar,  derrotar y deshonrar a descendientes de paisanos suyos, que habían construido con mucho sudor aquel habitad de las montañas del Escambray. Los que él derrotó  en Europa no eran descendientes de españoles,  pero en el Escambray, en su inmensa mayoría eran gallegos o sus descendientes.  El gobierno cubano llenó a Angelito de condecoraciones. Es difícil que otro oficial del ejército cubano lo supere en condecoraciones. Pero en el silencio, en la oscuridad más absoluta. Los miles de milicianos que formaron el ejército de cazadores de  bandidos, no conocen esta historia. Sólo lo saben los oficiales de alta graduación. Pero, gracias a Angelito y su truco semántico, tanto los milicianos y soldados que cercaron y aniquilaron aquella sublevación campesina, como los oficiales que le mandaban, regresaron a sus hogares sin cargos de conciencia, pues se habían enfrentado a bandidos. Con Angelito no había  problemas, pues su personalidad ideológica le justificaba todos sus crímenes. Él todo lo hacía para que los proletarios pudieran por fin implantar su dictadura sobre la tierra. 

Es importante recordar que la emigración gallega, constituida por gente   pobre de las aldeas de Galicia fundamentalmente, también fue una emigración de trabajadores honrados.

 

Datos personales sobre Angelito:

 

Su nombre era Francisco Ciutat de Miguel. Llegó a Cuba en marzo de 1960.

En La Habana le cambiaron el nombre, le bautizaron como Ángel Martínez Riosola. Era teniente coronel del Quinto Regimiento, y militante del Partido Comunista Español. Al finalizar la Guerra Civil Española se marchó para Rusia y participó en la Segunda Guerra Mundial contra los nazis. Se graduó en las academias militares rusas. Organizó el ejército de Las Villas para combatir a los guerrilleros democráticos del Escambray  y fue herido en una pierna.

 

Fue el gran estratega, verdadero jefe de los oficiales cubanos y no usaba grado alguno. Sólo era conocido con el dulce nombre de Angelito. Los cercos, contra cercos y peines se convirtieron en palabras comunes entre  todos los oficiales cubanos, que se entrenaron utilizando esa estrategia. También, Angelito utilizó el método de trasladar masivamente a los campesinos para lugares lejanos, así como destruir los árboles frutales y todo lo que pudiera alimentar a los alzados.  Batista y los comunistas también habían  llamado cuatreros a los jóvenes revolucionarios de la Generación del Centenario. Por supuesto, Angelito permanecía en el anonimato. Félix Torres, un ignorante en cuestiones militares  y otros oficiales de las fuerzas comunistas, eran quienes aparecían como jefes de las operaciones, pero el verdadero estratega era Angelito. Obviamente, muchos de estos oficiales después de aprender con él, participaron en distintos focos guerrilleros de América Latina. Pero el experto era Angelito, tanto en el Escambray como en la Bahía de Cochinos

 

No fue  el gallego Fernández, que de guerra sólo sabía la parte teórica, quien dirigió a las fuerzas comunistas en Playa Girón. Fue Angelito. El terror masivo que llevó a los campesinos del Escambray a lugares distantes, fue también obra de Angelito. Esa  estrategia era ya muy conocida en Cuba desde los tiempos de la colonia, fue puesta en práctica por el general español, de triste recordación, Valeriano Weyler. Angelito también era general y español. 

 

Primero  los campesinos fueron concentrados y no podían salir, pero los custodios de los campos de concentración les decían que no estaban presos. Uno de esos campesinos, Ortega, quien era de origen canario, en medio de una reunión en la que hablaba un comisario comunista, que se hacía llamar ‘el reeducador’, le gritó al comisario y le dijo que era un mentiroso porque tanto él como el resto de los campesinos en la realidad estaban presos. El comisario rápidamente le contestó:  ‘Ahora vas para la cárcel de  La Cabaña, para que sepas lo que es estar preso.’

 

Tiempo después, muchos jóvenes de la segunda generación descendientes de aquellos campesinos, recibieron títulos universitarios. 

La propaganda oficial utilizaba este hecho para demostrar que todo lo que habían padecido aquellos campesinos había valido la pena.  Angelito y sus discípulos decían: ‘Les hicimos todo eso, pero fue para convertirlos en personas, pues eran delincuentes que les daban alimentos a los bandidos. Por lo tanto había que reeducarlos.’

 

Cuentan que un comunista muy cercano a Stalin le dijo:

 

-Camarada Stalin, los campesinos no entienden nuestra Reforma Agraria. Dicen que lo que dicen nuestras consignas no es cierto, que la realidad es que le estamos quitando sus tierras.

 

Stalin, contestó:

 

–Camarada, si no entienden hay que reeducarlos. Si no pueden, hay que ayudarlos. Y si no quieren hay que fusilarlos.

 

El periodista e historiador de la provincia de Sancti Spiritus Pastor Guzmán Castro, culpa al gallego Menoyo de los desmanes en contra del campesinado del Escambray. Este señor se equivocó, pues fue otro gallego el que realizó tales desmanes, se llamaba Francisco Ciutat de Miguel, alias Angelito.  Roger Redondo González

 

En la próxima carta te reproduciré otras interesantes declaraciones sobre la historia de aquella lucha por la Libertad durante los años sesenta en nuestra Patria.

 

Un gran abrazo con gran cariño desde La Ciudad Luz,

 

Félix José Hernández.

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One response

14 08 2011
Omar Sanchez

Sabes que en una ocacion un Brasileño que era muy amigo mio en el puerto de el Mariel me hablo de este asesino mal llamado “Angelito” y yo no le puse mucha atención …….Te agradezco mucho esa parte de nuestra historia

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