La muerte de Juancito Martínez y Luis Manuel Vega Toscano (Wicho)

31 05 2011

Foto tomada en el Regimiento de Remedios, a fines del mes de diciembre 1958. Aparecen: El Ché, Aurelio Nazario*, un miembro del Partido Ortodoxo de esa ciudad y Eloy Gutiérrez Menoyo.

París, 30 de mayo de 2011.

Querida Ofelia,

Ayer tuve la oportunidad de entrevistar por teléfono a los dos ex guerrilleros del Escambray Miguel García (Miguelito Camajuaní) y Roger Redondo. Fue una buena oportunidad ésta, ya que Roger se encontraba de visita en la miamense casa de Miguel. Ellos me autorizaron a grabar la conversación, a partir de la cual he podido escribir esta crónica que te envío. Te ruego la hagas circular entre los amigos allá en San Cristóbal de La Habana y en Las Inquietas Villas. Gracias a estos dos amigos, creo que estamos haciendo salir a la luz la verdad sobre numerosos sucesos que el régimen de los Castro ha tratado de deformar u ocultar.

“A finales de 1958, Juan Martínez (Juancito) jefe de la columna guerrillera del Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE), “Eduardo García Lavandero” y su segundo al mando, Luis Manuel Vegas, al que apodaban Wicho, en la zona del Algarrobo, se vieron envueltos en una malversación. No está muy claro si fue un robo o que malgastaron el dinero, o que no podían dar cuentas claras por falta de administración.

Lo cierto es que ambos personajes fueron ¿expulsados?, por Fauré Chomón de la guerrilla del D.R. en el Escambray. La decisión de separarlos se produjo en Dos Arroyos.

Además del cargo por malversación, también algunos vecinos del lugar los acusaban de aterrorizar a la familia del dueño de la bodega del entronque del Algarrobo, Norberto Ruíz y su esposa Bernardina Lorenzo. Este matrimonio tenía unas hijas adolescentes y Juancito y Wicho en una oportunidad en que estaban borrachos, empezaron a disparar dentro de la bodega. Finalmente, Juancito y Wicho, escaparon y trataron de abandonar el país usando una vía muy conocida utilizada por todas las demás organizaciones. Esa vía era la de los pescadores del puerto de Caibarién, dirigida por Antonio Pérez, muy conocido por el mote del Isleño Antoñico.

Ya Camilo operaba por esa zona de la costa norte de Las Villas. Juancito era nativo del pueblo de Placetas, y Vegas del pueblo de Báez, a sólo 20 kilómetros de Placetas.

Zoila Águila Almeida, una guerrillera que era muy famosa por esos días, era conocida como La Niña de Placetas y con el tiempo pasó a serlo también como la Niña del Escambray, era la novia de Juancito.

La vía mencionada, funcionaba así: hay una isla nombrada Anguila, a 40 millas al norte de Caibarién, que pertenecía a Inglaterra, y forma parte de las Bahamas. Anguila estaba y sigue estando deshabitada. Los botes de los pescadores de Caibarién llegaban hasta allí capturando langostas y además, para reabastecerse de agua, pues en la isla hay un pozo de agua dulce. Por su parte, Antonio Pérez era cuñado del revolucionario, Raúl Ross, casado con su hermana. Ross era del Partido Auténtico y estaba vinculado al ex presidente cubano Carlos Prío Socarrás.

Ross y Antoñico fueron los primeros en usar esa vía para traer armas a Cuba. Las llevaban de Miami a Anguila, y de allí a Caibarién. Ross le proporcionó a Haydée Santamaría Cuadrado el contacto con Antonio Pérez. Luego esa vía se fue utilizando para sacar de Cuba a personalidades de la revolución y para introducir equipos y gentes de distintos movimientos.

Juancito Martínez y su compañero Vega, estuvieron unos días en el campamento de Camilo Cienfuegos, esperando para salir del país. Pero los pescadores, que en su mayoría eran amigos y familiares del Isleño Antoñico, estaban muy atareados por haber llegado dos expediciones casi juntas.

Una la enviaba Haydée Santamaría*, y la llevaba el ex militar Otto Pettersen, para las tropas del Ché. La otra, destinada para el Segundo Frente Nacional del Escambray, la llevaban el Comandante del Segundo Frente Dr. Armando Fleites y Aurelio Nazario Sargén ** desde Miami hasta Cayo Anguila, en la Motonave Lucky Star. En Anguila se trasbordarían las armas para la embarcación de Antoñico, La Blanca Estela, propiedad del patrón Antonio Pérez Quezada (Antoñico).

El Comandante Fleites regresó a Miami en la Lucky Star. Allí Fleites tenía otro cargamento para transportar al Escambray, en un avión que ya tenía comprado. Aurelio, por su parte, se quedó a cargo de las armas en la Blanca Estela en Anguila.

Juancito Martínez y “Wicho” Vegas, llegaron a la Isla de Anguila donde se encontraba Nazario Sargen, sólo con un cargamento de armas, que se componía de 80 fusiles ingleses, con 20,000 cartuchos y dos cañones antitanques de 20 milímetros.

Nazario estaba esperando que terminaran de introducir en Cuba las armas destinadas al Ché. Él estaba totalmente solo en la Blanca Estela y cuando Juancito Martínez se dio cuenta de que el viejo estaba solo, se le ocurrió que si ellos le robaban las armas a Aurelio Nazario Sargen y regresaban al Escambray con ese armamento los perdonarían. Basaban sus conclusiones en el hecho de que las relaciones de Gutiérrez Menoyo con Chomón eran muy malas. Juancito se puso en contacto con su novia la Niña de Placetas, para ejecutar el plan de robarse las armas de la embarcación de Antoñico. Ellos tenían muy poco de tiempo para maniobrar, exáctamente lo que demorara desembarcar las armas de la expedición del Ché que las enviarían a Yaguajay, al campamento de Camilo.

La Niña de Placetas consiguió permiso de Faure Chomón para bajar al Llano e hizo contacto con Juancito Martínez. Juancito y Wicho tenían también dinero para alquilar un bote para el traslado de las armas, propiedad del Segundo Frente, Además, contaban con la ayuda de dos o tres hombres que se fueron con ellos a un cayo cercano.

Obviamente, ya todo esto formaba una conspiración. ¿La conspiración llegaría hasta Chomón o no? ¿Quién podría saber?

Juancito y Wicho regresaron en la chalupita que ellos usaba para trasportarse de un lugar a otro. Pero a Antonio Pérez, que era muy astuto y tenía muchos contactos con todos los pescadores de la zona, se le hizo sospechoso el movimiento de la chalupita. Más aún porque el botecito azul de la novia de Juancito llevaba personal de Caibarién. El sistema de información con que contaba Antoñico era muy eficaz y era muy difícil que esta tela de araña que abarcaba toda esa zona pesquera, pasara por alto estos movimientos de Juancito, Wicho y su gente.

Antoñico Pérez se fue a echar una ojeada por donde estaba su nave La Blanca Estela, fondeada en Anguila. A bordo estaban las armas del Segundo Frente y Aurelio Nazario. El pescador fue con uno de sus hijos y Bolañito que era otro de los tripulantes del Blanca Estela. Antoñico portaba una carabina M-1 con muchas balas, por si acaso. Vieron que la chalupa que trasladaba a Juancito estaba junto a la Blanca Estela y no se veía a nadie. Antoñico se acercó remando para no hacer ruido. Con mucha cautela, descalzo, subió a su embarcación, donde se percató que Juancito y Wicho tenían amarrado a Nazario. En ese momento, los dos se voltearon y descubrieron la presencia de Antoñico. El pescador se les tiró a los dos encima y los tres cayeron al agua. Antoñico pudo herir a Juancito con el filoso cuchillo mientras que ya el hijo de Antoñico viendo a su padre en tan peligrosa situación comenzó hacer numerosos disparos, matando a los dos.

Cuando Aurelio desembarcó en Cuba por la zona de Yaguajay le informó a Camilo Cienfuegos de lo ocurrido en Anguila.

Allí en la costa sur de Anguila murieron Juan Martínez y “Wicho” Vegas tratando de robar el único cargamento de armas que llegó desde el exterior para el Segundo Frente del Escambray. El bote de color azul donde se encontraba la Niña de Placetas con sus acompañantes, dio unas vueltas alrededor de La Blanca Estela donde estaban los cadáveres Juancito y Wicho Vegas, pero percatándose de que algo no había salido bien para ellos, se alejaron. La Niña, según algunos pescadores, recogió el cadáver de su novio Juancito y lo llevó hasta la costa.

Aclaramos que esto último se mencionó en un juicio que se celebró posteriormente en Santa Clara. Esta aseveración nace porque las corrientes marítimas no corren al sur en esa isla, y por lo tanto alguien debe de haber llevado el cadáver hasta la costa.

Esta historia continuará con el juicio en Santa Clara cuando Faure Chomón acusó a Aurelio Nazario Sargen, a Antoñico, a su hijo y a Bolaños. Es decir, los que impidieron el robo de las armas, fueron inexplicablemente acusados. ¿Por qué?”

*En su libro “Después de Palacio — Guerra en el Escambray”, en la página 106, Faure Chomón narra el ingreso de Otto Pettersen al D.R. ¿Estaría Pettersen en la conspiración para robar las armas del Segundo Frente.

*Aurelio “Yeyito” Nazario, fue fusilado tras desembarcar en Oriente con Vicente Méndez. Yeyito era uno de los hijos del líder tabacalero Aurelio Nazario Sargen.

Deseo manifestar mi más profundo agradecimiento a Miguel García y Roger Redondo, por darme la oportunidad de hacer conocer la verdad, sobre los acontecimientos ocurridos en El Escambray durante la lucha contra del régimen de Fulgencio Batista. Estos testimonios serán útiles para los historiadores que investiguen en el futuro sobre los mitos y realidades de la revolución cubana.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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1 06 2011
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