Testimonios de guerrilleros del Escambray (segunda parte)

28 02 2011

https://i2.wp.com/www.hicuba.com/Image/sancti-spiritus/escambray.jpgEl Escambray

París, 27 de febrero de 2011.

Recordada Ofelia:

Te mando este nuevo documento que me ha hecho llegar nuestro viejo amigo Miguel García desde Miami:

“Félix José, aquí te mando algunos de los documentos que mi amigo y compañero de luchas revolucionarias, el capitán Roger Redondo González- que fuera jefe de inteligencia en el Segundo Frente del Escambray-, quien a lo largo de su vida ha podido analizar y compartir conmigo el rumbo que tomó nuestra Revolución y, como un puñado de comunistas espirituanos pudieron engañar a Fidel Castro.

Fidel mandó a Clodomiro Acosta a Las Villas con un mensaje en el que decía a los combatientes del Escambray que resistieran allí y si no podían hacerlo que fueran para la Sierra Maestra, que ese frente desde que se había abierto le había quitado presión a ellos en las montañas de Oriente. Después conoció las intenciones del Directorio Revolucionario con Faure Chomón y Enrique Rodríguez Loeches- este último era el hombre siniestro dentro del D.R.-.Los dos fueron militantes del grupo de Rolando Masferrer Rojas durante los gobiernos Auténticos.”-

Al enterarse Fidel de las conspiraciones de esa organización, envió hacia Las Villas al Ché Guevara y a Camilo Cienfuegos, y fue allí donde los comunistas espirituanos hicieron su gran trabajo. En la provincia de Camagüey lograron infiltrar las dos columnas de guerrilleros por los representantes del Partido Socialista Popular (P.S.P.), que eran los comunistas de aquella época. Ellos junto a Osvaldo Sánchez, Wilfredo Velázquez (el compañero José), Armando Acosta Cordero y Honorio Muñoz lograron que Camilo y el Ché oyeran sus consejos y desviaran la revolución hacia el comunismo. Aquí te envío lo que Roger me contó.”

Declaraciones de Roger Redondo González:

“Antes de pertenecer al Movimiento 26 de Julio, Frank País dirigió un grupo revolucionario en la provincia de Oriente cuyo nombre era A.R.O. Faustino Pérez perteneció al Movimiento Nacionalista Revolucionario dirigido por el profesor García Bárcenas. Después del asalto al cuartel Moncada por Fidel Castro, al salir éste de la cárcel, los asaltantes del Moncada fundaron el Movimiento 26 de Julio, al cual Frank País y Faustino Pérez se integraron por separado.

Léster Rodríguez puso a Frank en contacto directo con Fidel Castro. Ambos se reunieron para coordinar los planes de insurrección, pero sin informar los detalles a Faustino. Un grupo de la delegación de Santa Clara visitó a Frank en Santiago de Cuba, para que éste les explicara con qué medios los orientales contaban para llevar a cabo las acciones que le habían prometido a Castro cuando llegara la expedición a Cuba.

Lázaro Artola tenía contactos con Frank País desde antes, porque ambos eran dirigentes estudiantiles.

Después de la reunión entre la delegación de los villaclareños y Frank País en Santiago de Cuba, durante la cual Frank se molestó, porque ellos querían que les mostrara los medios con que él contaba para llevar a cabo dicho compromiso, ya que ellos no tenían la intención de participar en las acciones, pues no contaban con los recursos ni el personal necesarios.

Frank, viajó a Camagüey donde informó a Artola de que tomaría un avión de Camagüey a Miami, y de allí para México para hablar con Fidel Castro sobre ese tema. Le dijo que él no estaba dispuesto a revelar sus planes a nadie más que a Fidel.

Regresó Frank por esa vía Méjico- Miami -Camagüey, ya parecía que traía la orden de ocupar el cargo de jefe de acciones en toda Cuba. Él llevaría a cabo un alzamiento en el Escambray. Artola se ocuparía de ello y de recuperar unas bombas a las que llamaban patas de elefantes que los orientales hacía unas semanas habían enviado a Santa Clara con el propósito de que cuando Fidel desembarcara, poder destruir los puentes de las carreteras y vías férreas, para tratar de demorar los refuerzos militares ya que se suponía que usarían esas vías. Artola me dio una carta firmada por Frank, para que se la presentara a Santiago Riera, al que yo ya conocía, para que me entregara las patas de elefantes.

Localicé a Santiago en su farmacia de la calle San Miguel en Santa Clara.Cuando terminó de leerla me devolvió la carta y me dijo: no vengas más por aquí. Se negó a darme las bombas.

Regresé a Sancti Spiritus y le conté a Enrique Villegas lo que me pasó con Santiago Riera. Ya había contactado a Villegas, antes de llegar a Santa Clara, para que fuera preparando escondites, personal y transporte, pues nosotros tendríamos que ejecutar una misión importante.

Villegas le dio la carta de Frank a guardar a Nicolás García, un dirigente de un grupo católico de nombre Los Caballeros de Colón o algo así. A él le entregaba todos sus documentos, ya que aparentemente la policía no sospechaba de él. Al triunfo de la revolución Armando Acosta lo nombró capitán del ejército rebelde. Nunca supe cuáles fueron sus méritos para ser capitán.

Yo tenía mucho interés en recuperar ese documento por lo cual fui a reclamarlo a Armando Acosta. No me negó que él había recibido la carta, pero me dijo que la tenía Wilfredo Velázquez, (el compañero José), pero que no estaba localizable, cosa que yo sabía.

Cuando Fidel desembarcó, acompañé a Villegas a quemar un puente del ferrocarril cerca de Zaza del Medio. Lo hicimos utilizando aceite quemado y petróleo. Nunca llegué a saber qué pasó con las famosas patas de elefantes.

Como Artola era jefe del M-26-7 en Camagüey y además había nacido en Sancti Spiritus, de donde Faustino Pérez era también nativo, pudo organizar un movimiento guerrillero en la zona de Banao en julio de 1957. Ya Frank País iba penetrando con gente de su confianza hasta los predios de Faustino, pero él no creía en la guerra de guerrillas sino en las luchas obreras y de masas. Faustino pensaba que se podía sobrevivir en los montes, pero nunca derrotar la dictadura desde allí. Todos estaban convencidos que esa estrategia los llevaría a la victoria.

Por aquel entonces Fidel Castro no tenía el poder de convocatoria que adquiriría después. Como Fidel era muy joven, los viejos políticos lo veían como un tira tiros, no como un gran estratega político, lo que sólo demostraría con el tiempo.

En julio del 1957, pocos días después de que Lázaro Artola fundara una guerrilla en el Escambray, Frank País murió en un encuentro con la policía en Santiago de Cuba. Por esos mismos días murió también Pepito Tey, (el 30 de noviembre), él conocía los planes de Frank.

En el mes de agosto de 1957, visitó nuestro campamento, donde ya teníamos 35 hombres armados con los brazaletes del 26 de julio, el dirigente del M-26-7, Camacho Aguilera, que también era un antiguo miembro del A.R.O. junto a Frank. Acompañaba a Camacho la ya conocida revolucionaria Aleida, la que posteriormente sería la esposa del Ché. El propósito de la visita era proponernos que nos fuéramos para la Sierra Maestra, porque él tenía entendido que en el Escambray no había condiciones para que se pudiera desarrollar una guerra de guerrillas.

Después de la muerte de Frank, Camacho Aguilera llegó con la orden de hacerse cargo del mando de la provincia de Las Villas, de los preparativos militares y de los contactos con los militantes del 26 de julio. Se esperaba en todo el país el famoso Golpe de Estado tan ansiado por Faustino.

¿Qué importancia tenía un grupito de hombres mal armados en el Escambray y otro grupo mayor pero sin nada tangible en la Sierra Maestra? Así pensaban los dirigentes. Habría que ver si ese grupo de militares hubiera triunfado, qué participación en el poder ellos estarían dispuestos a compartir con un grupo de guerrilleros, que por aquellos días estaba formado sólo por unas docenas de hombres.

La respuesta fue dada por un grupo de marineros. Ningún soldado ni policía, participó, a pesar de que estaban en conspiraciones desde hacía tiempo. Sólo en Cienfuegos, en donde ellos llegaron a tomar la ciudad. La prueba de que ellos no consideraban la guerra de guerrilla, fue que con la cantidad enorme de armamento que poseían y a muy corta distancia de las lomas del Escambray, prefirieron morir o caer prisioneros antes de alzarse en las lomas, porque esa posibilidad ni siquiera pasó por sus mentes.

Como único antecedente histórico de una situación similar, se encuentra el caso de Juan Blas Hernández, jefe guerrillero durante la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado, que fue asesinado en la fortaleza de Atarés, por los supuestos “aliados militares”. Es fácil imaginar que el joven Fidel Castro, si hubiera bajado de la Sierra Maestra, sin un control total y una huelga general que lo consolidara- ahí se empezó a dibujar el estratega político-, hubiera corrido la misma suerte de Blas Hernández y Antonio Guiteras.

Camacho Aguilera poco antes del llegar a Las Villas, se encontró que los villareños tenían muy adelantado el Golpe con los militares, y tenían todos los recursos en sus manos, pues manejaban el dinero y las relaciones, además consideraban que la guerra de guerrillas era una locura. La única solución lógica era que los que estábamos con Artola en el Escambray nos trasladáramos para la Sierra Maestra.

Faustino Pérez desde Cabaiguán había organizado un alzamiento con un grupo de jóvenes, muchos de los cuales eran del cercano poblado Santa Lucía. Pero fueron masacrados en un lugar conocido como la loma de La Llorona.

La delegación de Santa Clara organizó el alzamiento de Víctor Bordón, y comenzó a circular el rumor de que éste estaba alzado desde antes que Fidel Castro. Además los villaclareños organizaron un alzamiento en la costa norte de Las Villas, dirigido por Regino Machado. Esos alzamientos eran creados para ser dirigidos desde las oficinas del M-26-7, que contaban con el antiguo militar Diego Paneque, el que tenía sólo como experiencia el haber sido guardia rural en Holguín sin haber participado do en ninguna guerra. Él sería el estratega, que dirigiría por control remoto las guerrillas desde la ciudad.

Artola se negó a abandonar el Escambray, y proseguir el plan original de Frank, pero nos enteramos de que Camacho Aguilera, que nos aconsejaba que nos trasladáramos para la Sierra Maestra, estaba buscando gente para alzarse en el Escambray.

De tal modo que Faustino Pérez tenía el poder, y nos negaba la ayuda. Sólo quería gente que respondiera al mando de ellos. De todas formas, los guerrilleros -según ellos -sólo servían como propaganda, pero no serían determinantes. Roger Redondo González.”

“¡Continuaremos!” Me aseguró Don Miguel García Delgado (Miguelito Camajuaní).

Creo que este documento, como los dos anteriores que ya te he enviado y los que te mandaré posteriormente, servirán a los historiadores en el futuro, para lograr descifrar la verdad de lo que ocurrió en el movimiento guerrillero en la Sierra del Escambray en los años cincuenta del siglo XX .

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz con gran cariño y simpatía,

Félix José Hernández.

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One response

31 01 2012
Enrique Rodriguez-Loeches

podrias aclarar que significado tiene la frase “Enrique Rodríguez Loeches- este último era el hombre siniestro dentro del D.R”

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